viernes, 19 de diciembre de 2014

Santa Claus: la pira, la cárcel y la esclavitud.

"Los residentes de la comunidad de ocupantes ilegales de Christiana, Dinamarca, tienen un ritual navideño en el que se visten con trajes de Santa, toman los juguetes de los grandes almacenes y los distribuyen a los niños en la calle, en parte sólo para que todos puedan disfrutar de las imágenes de los policías cayendo a plomo sobre Santa y arrebatando los juguetes de los lloriqueantes niños".
David Graeber's "Fragmentos de una antropología anarquista".



De esta manera, el antropólogo David Graeber cuenta lo que ocurrió en el período previo a la Navidad 1974, un ejército de cerca de setenta Santa Claus, hombres y mujeres, desfilaron por la ciudad de Copenhague, cantando villancicos, repartiendo dulces y chocolate caliente, y pidiendo a todos que les dijeran lo que querían para Navidad.

Después de pasar unos días cimentando la buena imagen del ejército Santa Claus, su generosidad se hizo cada vez más radical. Los Santas treparon una cerca de alambre de púas que rodea a la planta de montaje de General Motors recientemente cerrada, con el fin de dar puestos de trabajo a "sus legítimos propietarios." También invadieron unos grandes almacenes de Copenhague y comenzaron a repartir regalos directamente de los estantes a los clientes agradecidos. En poco tiempo, los guardias de seguridad y los dependientes de comercio interrumpieron la magia, y arrebataron los regalos de las manos de la gente, en medio de los lloriqueos desesperados de los niños. La policía pronto se presentó y escoltó a los Santa Clauses a la calle, a pesar de que no estaba claro cual fue el acto criminal, excepto el de los clientes inocentes que creían realmente en Santa Claus y se llevaron a casa los regalos sin pagar.

“Todavía recuerdo aquello, fue terrorífico, entraron disfrazados, unos cinco, cogieron todo lo que pudieron y se marcharon corriendo, ahora con los años después de enterarme para lo que fue, no me siento mal, me pareció original y humano, ahora se ha convertido en una de mis anécdotas favoritas” recuerda Signe Jensen, que tiene en la calle Pricessgade una de las tiendas más antiguas de la zona.

El objetivo fue demostrar que el mito de la generosidad sin límites de Santa
Claus es imposible dentro de los términos de la sociedad capitalista. Las imágenes de los Santa Claus golpeados y castigados por ser demasiado generosos fue una simbólica e impactante demostración.

La gente detrás de la barba de Santa era el teatro danés Solvognen colectiva ("El carruaje del sol", una alusión a la mitología nórdica). Durante la década de 1970, el colectivo realizó muchas acciones a gran escala destinados a la sociedad danesa burguesa que, decían, "actúan por sí solo como un teatro." 

Ya lo decía el antropólogo Levi-Strauss en su libro "Tristes Trópicos": "No es solo para burlar a nuestros niños que nos entretenemos con la creencia de Papá Noel: su fervor nos reconforta, nos ayuda a autoengañarnos y a creer que, ya que ellos creen en él, un mundo de generosidad sin contrapartes no es absolutamente incompatible con la realidad. Y sin embargo, los hombres mueren: jamás volverán; y todo orden social se aproxima a la muerte: se apodera de algo contra lo cual no da equivalente"

Papa Noel no sólo ha sufrido el maltrato y la cárcel, sino también las brasas. El caso es que en Francia, no entró con buen pie. En 1951, una multitud de religiosos se creyeron en el deber de limpiar de paganos la imagen santa y cristiana de esta celebración religiosa. Papa Nöel, al fin y al cabo, no tenía nada de religioso, y debían preservar el sentido cristiano de la Navidad. En el periódico France Soir, contaban que:

ANTE LOS NIÑOS DE LA BENEFICIENCIA, PAPA NOEL FUE QUEMADO EN EL ATRIO DE LA CATEDRAL DE DIJON.


"Papá Noel fue ahorcado ayer en la tarde en las rejas de la catedral de Dijon y quemado públicamente en el atrio. Esta ejecución espectacular se desarrolló en presencia de varios centenares de niños de La Beneficiencia. Fue decidida con el apoyo del clero que había condenado a Papá Noel por usurpador y herético. Lo acusaban de paganizar la fiesta de Navidad, al instalarse en ella como un pájaro cucú invasor. Le reprochaban sobre todo haberse introducido en las escuelas públicas donde el pesebre está escrupulosamente prohibido.
El domingo a las tres de la tarde, el desdichado hombre de barba blanca pagó, como muchos inocentes, una falta de la que eran culpables los que iban a aplaudir su ejecución. El fuego abrasó su barba y se fue desvanecien
do en el humo."

Los grupos religiosos, protestantes y católicos, lanzaron un comunicado:


"En representación de todos los hogares cristianos
de la parroquia que quieren luchar contra la men
tira, 250 niños, reunidos ante la puerta principal de
la catedral de Dijon, quemaron a Papá Noel. No se
trataba de una atracción sino de un gesto simbólico.
Papá Noel fue sacrificado en holocausto. En verdad, la
mentira no puede despertar en el niño el sentimiento
religioso y de ningún modo es un método educativo.
Que otros digan y escriban lo que les parezca y hagan
de Papá Noel el contrapeso del Coco. Para nosotros,
los cristianos, la fiesta de Navidad debe seguir sien
do la conmemoración del nacimiento del Salvador."

Pero no hubo ningún problema. Como siempre, la magia del Mercado y del Capital, sin duda más supersticiosa y poderosa que la magia religiosa, hizo su aparición, y en el mismo comunicado, se informó también de que:

"Dijon espera la resurrección de Papá Noel, asesinado
ayer en el atrio de la catedral. Resucitará esta noche, a las
seis, en la alcaldía. Un comunicado oficial ha anunciado
que, como cada año, convocaría a los niños en la plaza de
la Liberación y les hablaría desde los tejados de la alcaldía
mientras se mueve entre las luces de los proyectores. El canónigo 
                                                                                    Kir, alcalde de Dijon, se habría abstenido de tomar
                                                                                                             parte en este delicado asunto."


En este caso, la revelación sorprendentemente racional de los grupos religiosos era la acertada. Papa Nöel era un personaje de EEUU totalmente pagano e inventado y novedosamente importado en esas fechas. Un personaje creado a imagen y semejanza de “una fiesta esencialmente moderna” como la definía Strauss. ¿Pero que personaje mitológico no es sino una fantasía?

Sin embargo, para darle credibilidad, nos esmeramos en rebuscar analogías de esta creencia en el pasado más remoto. ¿Qué hay del muérdago, el árbol de Navidad, la reciprocidad de los regalos...? Según Strauss, "el uso del muérdago no es una sobrevivencia druídica porque volvió a estar de moda en la Edad Media. El árbol de Navidad no está mencionado en ninguna parte antes del siglo XVII, cuando aparece en algunos textos alemanes; pasa a Inglaterra en el siglo XVIII y a Francia en el siglo XIX. El diccionario Littré apenas lo reconoce o lo hace bajo una forma muy diferente de la nuestra. El artículo Navidad lo define así: “en algunos países, una rama de pino o de acebo diversamente adornada y llena de dulces y juegos para los niños, que los disfrutan felices”" Lo que está claro es que, por ejemplo, en el caso del origen de este adorno vegetal, éste no hubiera tenido lugar si no fuese por nuestro culto a los árboles en el pasado.

Otro método para dar credibilidad a esta creencia es encontrar analogías en culturas remotas. Uno de los más citados es el del Kachina de los nativos americanos, personajes disfrazados y enmascarados que regresan periódicamente a sus aldeas en los ritos de iniciación, para premiar o castigar (las más de las veces, muy duramente) a los jóvenes, quienes pronto sabrán, no sin sentirse traicionados, que bajo el disfraz se esconden sus padres.

"Se nos había dicho que los Kachina eran seres de otro mundo. Había algunos chavales que decían que eso no era así, pero nunca pudimos estar seguros de ello, y la mayoría de nosotros creía lo que nos habían contado. Nuestros propios padres y nuestros mayores habían intentado hacemos creer que los Kachinas eran seres poderosos, que algunos eran buenos y otros malos, y que conocían nuestros más íntimos pensamientos y actos. (...) El ogro Kachina, el Soyoku, venía todos los años y amenazaba con llevamos lejos; se nos había dicho que el día de la iniciación tendríamos que vérnoslas con esas criaturas espantosas y con muchas otras. (...) Cuatro días antes del Powamu nuestros padres y madres ceremoniales nos llevaron a Court Kiva (...) nos incitaron a ofrecer maíz sagrado a los Kachinas y, tan pronto como lo hicimos, comenzaron a golpearnos con sus azotes de yuca. A mí me golpearon tan fuerte que defequé y me oriné encima, mientras sentía cómo los cortes de los latigazos se formaban en mi espalda y creía sangrar abundantemente. Me golpeó cuatro veces, la última vez me dio sobre la pierna y cuando el látigo comenzó de nuevo a golpear, mi padre ceremonial me arrastró hacia sí cogiéndome por la espalda y comenzó a pegarme. «Éste es un buen chico, señor mayor», le dijo al Kachina, «ya le has golpeado lo suficiente». Muchos días duraron las heridas en mi espalda, y tuve que dormir de costado hasta que las cicatrices sanaron.
Después de los azotes nos ataron al pelo una pequeña pluma sagrada, y nos dijeron que no comiéramos carne o sal. Cuatro días después fuimos a ver la ceremonia Powamu en el kiva. (...) En esta danza vimos que los Machina eran en realidad nuestros propios padres, tíos y hermanos. Esto hizo que me sintiera extraño. Sentía algo así como que todos mis parientes eran responsables de los azotes que habíamos recibido. (...). Me sentía defraudado y maltratado"
contaba Edward Dozier, un antropólogo estadounidense de etnia santa clara y cultura pueblo.

Quizás, visto así, en nada se parecen al bonachón Papa Noel, pero en realidad, los Kachina eran parte imprescindible del rito de paso de un adolescente a la adultez. Conociendo el secreto de que los kachina eran, en realidad, los padres, se separarían para siempre del mundo de los niños, y ahora serían incluidos en situaciones de las que previamente habían sido excluidos. 

De esta manera le habló un hopi a la antropóloga Dorothy Eggan «no hablaré de este asunto con usted, pues sólo le diría que uno no puede olvidado. Es la cosa más maravillosa que cualquier hombre pueda recordar. Es entonces cuando sabes que eres un hopi. Es la única cosa que los blancos no pueden tener, la única cosa que no pueden quitamos. Es el modo de vida que se nos dio cuando comenzó el mundo»

Creo que podemos hacernos una idea si recordamos el momento en el que nos confesaban o descubríamos el mismo secreto de la Navidad occidental.

De cómo hemos decidido que lo que reciban los niños sean regalos y no palizas, es, aparte de otras razones Capitales,
por los Saturnales en honor a Saturno, dios de la agricultura (Cronos para los griegos, dios del tiempo), por el solsticio de invierno, al final de las cuales los niños recibían obsequios de todos los mayores. También se las denominaba “fiestas de los esclavos” ya que en ellas, los esclavos recibían raciones extras, tiempo libre y otras prebendas (¿recordáis la casi extinta paga extra de Navidad?). El antropólogo Frazer describió que provenía de un prototipo antiguo que, después de personificar al rey Saturno y haberse entregado a todos los excesos durante un mes, era solemnemente sacrificado en el altar de Dios. Así también nos entregamos a los excelsos en estas fechas, y así también se les sacrificaba simbólicamente a esos extraños seres, gigantes u hombres de varios ojos u ojos rojos que simbolizaban “lo malo y viejo” del pasado. Algunos, como el Olentzero vasco, han pasado de ser un sacamantecas de ojos rojos al que se le quemaba en un pira, a convertirse en un análogo de Papa Noel, bonachón e inmortal.




Sea como fuere, el Olentzero del País Vasco, el Apaldador de Galicia, el Esteru de Cantabria, el Tió de Nadal de Cataluña, los Reyes Magos de Oriente… Ded Moroz de Rusia, Dun Che Lao Ren de China, Swagman de Australia, Befana de Italia, Sinterklaas de los Países Bajos, o el mismísimo Niño Jesús en algunos lugares de Latinoamerica o Europa Central …Todos los personajes propios de estas fechas tienen algo en común: hacen de puente entre la infancia y la adultez, entre la vida y la muerte.

 Mientras que nosotros seguimos queriendo creer en una generosidad e inmortalidad infantil e inocente, sin límites, Papa Noël sigue consumiéndose por nosotros, pero no en la cárcel ni en las brasas, sino en la esclavitud de la deuda consumista.

Fuentes: 
https://www.youtube.com/watch?v=y1cvCVgv47Q
http://beautifultrouble.org/case/santa-claus-army/
http://revistamito.com/papa-noel-titere-del-consumismo/
http://www.bdigital.unal.edu.co/19317/1/15285-46412-1-PB.pdf ("Papa Noel en la pira", Levi-Strauss)
"La transmisión de la cultura" de George D. Spindler.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Anduve, anduve...: Una historia del pueblo romaní.

"Sólo hasta 1978, en nuestro país la Guardia Civil tenía estipulado en su reglamento interno “la vigilancia y persecución de gitanos allí donde estuvieran”"  

“Los gitanos son la minoría étnica más numerosa y la más antigua de toda Europa. La actual situación está marcada por la represión que están sufriendo los roma en paralelo al auge de la extrema derecha sobre todo en el este.”
Cayetano Fernández, filósofo.


"Un pueblo es un grupo de gente que convive durante generaciones compartiendo una lengua y unas costumbres, creando una identidad colectiva y conformando en definitiva, una de esas riquezas humanas que llamamos cultura. A lo largo de los siglos, de los milenios los pueblos de la tierra surgen, caminan, se establecen, se transforman, se entremezclan y en ocasiones también desaparecen. Algunos pueblos son conquistadores y se hacen llamar imperios y dominan bastos territorios y someten a muchas gentes. Otros son invadidos o quedan sin tierra; podemos hablar de saharauis, kurdos, de judíos antes de convertirse en pueblo opresor de otro pueblo, el palestino.

Otros son invisibles como los cientos que en África desaparecieron bajo la escuadra y el cartabón europeos. Hay pueblos que caminan siempre. Su historia parece maldita porque están perseguidos, como el pueblo romaní. Los gitanos reprimidos durante siglos, entre otras cosas porque han resistido siempre y se han negado a desaparecer." escribe
Eleuterio Gabón, del programa de radio libre "Mundo Mendallon" de Radio Malva.
 
“En realidad gitano es un término impuesto que viene de fuera, de quienes pensaban que llegamos de Egipto(de ahí lo de egiptano). Nosotros somos roma y hablamos el romanó, una lengua derivada del sánscrito igual que el castellano o el catalán lo son del latín.” le puntualiza Cayetano Fernández.

Este filósofo está elaborando una tesis sobre la lengua de su pueblo, el pueblo romaní.

Y cuenta que todo empezó en la India hace muchos, muchos años…

Nos situamos al norte del subcontinente indio, cerca de lo que hoy es Pakistán. Los primeros roma eran pobladores de unas tierras sin grandes recursos naturales pero que llegó a ser en su época, un referente cultural para su entorno. Y así lo fue hasta que la invasión musulmana del sultán Mahmud al Gazni en torno al 1014, saqueó el pueblo y esclavizó a su gente.

Tiempo después los roma fueron liberados y algunos regresaron a la India para establecerse, entre ellos los llamados banjaras, los canasteros . Otros, la mayoría, ya no volverían y comenzaron un largo viaje hacia Persia, la actual Irán. Allí se dividieron estableciendo dos rutas: una hacia Oriente Medio a las tierras de Palestina, Jordania, Siria… y otra, a través de Turquía hacia Europa. 

En Europa cada uno buscará su propia historia dependiendo de lo que se encuentren. Muchos roma se establecieron en la Europa del este: Moldavia, Rumanía, Bulgaría. En algunos de estos lugares sufrieron la más severa esclavitud estando cautivos durante seis siglos, desde el 1200 aproximadamente, hasta ya entrado el XIX donde hay documentadas subastas públicas de gitanos.

“Nuestra rama es la Calé (caló, negro, viene del sánscrito kalà) para los roma en el Estado español, francés y latinoamérica. La entrada en la península data del 1425 a través de Perpinyan aunque hay quien defiende la tesis de que el pueblo romaní conocía nuestras tierras desde la primera época de Al-Andalus." 

“En principio la llegada de nuestro pueblo no fue conflictiva, disponían de un salvoconducto para poder moverse por todo el reino.” Pero la tranquilidad duraría poco.

En el año 1492, año que celebra el nacimiento del estado moderno español y uno de los más funestos de su historia, la cosa se puso fea. En un ambiente siniestro de persecución, intolerancia y crueldad abanderadas por el fundamentalismo católico, los gitanos sufrirán también las consecuencias. 

“Se establece toda una legislación a la que hay que someterse para sobrevivir. Entre otras cosas se prohibe hablar el romaní, al igual que el llevar una vida nómada.” Los gitanos deben asentarse y trabajar al servicio de algún nuevo hidalgo y tomar su nombre. “Yo soy Fernández, en razón de alguno de estos “reconquistadores” de aquel entonces.”

Borrar una cultura supone algo más que eliminar físicamente a toda su gente, se trata de convencerles, de hacerles sentir que lo que son y lo que representan es inútil y sobra de la faz de la tierra. “Comenzó en esa época un intento por borrar nuestra cultura, una obsesión continua que se repetirá durante siglos. Es la época en que también empieza a utilizarse el vocablo gitano con connotaciones claramente peyorativas, asociando el término con la gente de condición social baja y de cultura y moral pobre.” Así mismo la lengua romaní es asimilada como propia del lenguaje marginal y carcelario.

Siglos más tarde, en 1749, con la Inquisición española consolidada como
institución del terror, un decreto real da origen a lo que se conoce como la Gran Redada. “Es una orden para meter en prisión a todos los gitanos del territorio. Entre 10 y 15 mil romanós fueron encarcelados incluidas familias que estaban asentadas desde hacía mucho. Secuestraron a los niños menores de siete años y sólo se libraron los ancianos.”
 
Cayetano quiere destacar que la visión romántica que se ha generado en relación a la condición nómada del pueblo gitano, no está tan clara. “Siempre hemos buscado nuestra libertad eso está claro, pero si hemos sido nómadas es porque siempre nos han perseguido o nos han expulsado.”


Poco tiempo después y por los caprichos de estos personajes que se hacen llamar reyes de los pueblos, la situación da un nuevo giro para los roma; es en la época de Carlos III. Sabido es que el de fragüero es un oficio que los gitanos conocen bien. Así que este señor decidió que no debía expulsarse a los gitanos pues los consideraba muy valiosos por su técnica en la fabricación de herraduras y por supuesto, porque le suponía una producción a bajo coste. Eso sí, prohibió el matrimonio, el uso de la lengua e incluso las vestimentas propias del pueblo romanó. “El mensaje parece ser: quedaos pero sin ser gitanos.”

Otro de los tópicos peyorativos que pretende desmontar, es el del desentendimiento o la escasa participación de los roma en los asuntos políticos y sociales. En este sentido Cayetano quiere destacar las figuras de dos auténticos combatientes contra el fascismo durante los años de la guerra en España. “Tenemos el caso de Josefa Carmona Ortega, vecina del Sacromonte que participó activamente en el grupo anarquista "Los hijos de la noche" con los hermanos Quero, escondidos en el Sacromonte gracias a ella.” Destacable es también el papel de Helios Gómez, vecino de Triana, militante de la CNT y posteriormente en el PSUC, comisario de cultura en la Columna Durruti, perseguido y encarcelado, fue además un destacado pintor y poeta. “Aunque no es muy conocido en este país es uno de los máximos responsables de la cartelería de propaganda de guerra durante la revolución del 36.”
 

Durante la II Guerra Mundial el pueblo romanó fue víctima también de un brutal genocidio del que poco se habla en los libros de historia. “Fueron asesinados entre el 70 y el 80% de los gitanos de Centroeuropa a manos de los nazis, más de medio millón de romanís. Hoy en día donde estuviera el campo de concentración de Lety en Chequia hay una granja de cerdos.” Ni una triste placa, ni el más mínimo recuerdo por el sufrimiento de este pueblo.
 

Las persecuciones no acabaron aquí. Valga recordar como en nuestro país la Guardia Civil tenía estipulado en su reglamento interno hasta 1978, “la vigilancia y persecución de gitanos allí donde estuvieran”. ¿Cómo fueron los años del franquismo para los roma? “Al margen de esa condición de chivo expiatorio que ya arrastrábamos desde hacía siglos, durante el franquismo se creó una imagen estereotipada sobre los gitanos que ha calado mucho en la sociedad.” Se trata de esa imagen tan asociada al tema del flamenco que resulta muy buena para el turismo y que no es falsa, sino sesgada; “es una identidad cómoda, cosificada, una imagen vendible, exportable, que agranda unos rasgos y oculta los que no interesan.”El 8 de abril de 1971 se celebra en Londres el I Congreso Mundial Romaní. Gitanos de todo el planeta confeccionan su bandera y su himno, el Gelem, Gelem (anduve, anduve). Comienza un proceso para unirse y comenzar a decidir sobre su futuro. “Y es esto precisamente por lo que seguimos peleando hoy en día, por construir nuestro propio camino como pueblo sin tutelas de nadie. Nuestra lucha no es sólo social en relación a las necesidades de vivienda, sanidad, educación, que también las hay, sino además es una lucha por el reconocimiento cultural y por la identidad de nuestro pueblo, es una lucha también política.”



Además de este repaso a la historia de los roma, comentamos con Cayetano la actualidad más reciente para denunciar los abusos que se siguen cometiendo, principalmente en Europa, contra este pueblo. “Los gitanos son la minoría étnica más numerosa y la más antigua de toda Europa. La actual situación está marcada por la represión que están sufriendo los roma en paralelo al auge de la extrema derecha sobre todo en el este.” Son conocidos los agravios que se han cometido en países de esos que llaman importantes como Francia o Italia. Sabido es que Sarkozy decretó la expulsión de varios miles por miedo a perder electorado frente al ultraderechista Le Pen. También se conocen más o menos las maniobras racistas practicadas en Italia, con controles y censos de población gitana y con patrullas de voluntarios para vigilarlos. “En tan solo un año y medio la población gitana ha pasado de 170 mil a 50 mil en ese país.”

Menos conocidos aunque tal vez más graves son los sucesos ocurridos en Hungría. Allí la llamada Guardia Húngara, unas milicias fascistas, se han dedicado a asaltar con granadas y rifles viviendas de los roma. “Ahora están prohibidos tras cobrarse 12 muertes en año y medio, pero siguen actuando cerca de las fronteras.” Existe en Eslovaquia un pueblo, Ostrovani, de amplia mayoría gitana que está totalmente rodeado por un muro. En la comisaría de Kosice, del mismo país, la policía detuvo, golpeó y humilló a unos cuantos niños roma, grabando sus ejemplares formas para aleccionar a los chavales con sus móviles. “El video descubierto por una familiar de los agentes fue filtrado a la prensa y se pudo denunciar el caso.”

En Rumanía, con 3 millones de población romaní, se denunció que los gitanos eran culpables del paro que asolaba el país. “Los datos dicen que la tasa de desmpleo de los roma era en 2005 del 24% pasando en 2010 a más de un 80%.” También en España el PP catalán no dudó en relacionar no sólo el paro sino también la delincuencia con los gitanos rumanos. “Después tuvieron que rectificar y el portavoz de turno aclaró que no era su intención ofender al pueblo rumano, ellos sólo se referían a los gitanos.”


"Es el mundo al revés, pero así es como se trata a la comunidad gitana en los medios", dice Antonia Sánchez, coordinadora en Sevilla de la Fundación Secretariado Gitano, promotora de la campaña de sensibilización PAYOTODAY (www.payotoday.com) Desde la parodia y el humor, el objetivo es invitar a reflexionar sobre la responsabilidad en la configuración de la imagen social de la comunidad gitana.

¿Encuentras las diferencias? ;)




Otras entradas en el blog sobre:
 Link: Los romá de Europa del Este.
 Link: Feminismo gitano.

Audio completo: http://www.ivoox.com/anduve-anduve-una-historia-del-pueblo-romani-audios-mp3_rf_1056353_1.html


domingo, 7 de diciembre de 2014

El oficio de la antropología: guerra al prejuicio

© Jon Diez Supat

 “El antropólogo no tiene por qué afirmar que todas las culturas son buenas, pero está en la obligación de someter a todas, incluidas las propias, a la misma crítica negativa”. 

Pedro Tomé

Artículo publicado en Revista Mito:  http://revistamito.com/el-oficio-de-la-antropologia-guerra-al-prejuicio/
 
En realidad, la crítica no es lo difícil, tendemos más a ella que al elogio, sobre todo tratándose de otras costumbres “ajenas” a las nuestras, a veces tan difíciles de comprender. Ya se sabe, ver la paja en el ojo ajeno… Lo difícil es, claro, no tender al prejuicio, al criticar por ignorancia o porque, simplemente, no nos entra en nuestros esquemas mentales. Sobre todo, el cuidado es mayor cuando se trata del oficio de la antropología, oficio del trabajo de campo, del psicoanálisis de las culturas, del de las historias de vida, del análisis de los patrones humanos… ¿comunes?. De ver la humanidad en el ojo ajeno, en realidad. “Deporte de riesgo” es como definió a la antropología una compañía de seguros del antropólogo inocente Nigel Barley. Quizás lo sea, aún en tierras propias, luchando contra los estigmas, prejuicios y varios crueles “ismos”. Pero, especialmente, contra los esquemas mentales, la mente propia.


orgullo negro © cassimano
© Cassimano
“Todos somos racistas” fue una advertencia que escuché mucho en mis clases. Nadie escapa de este principio, por muchos amigos exóticos que se tenga. Somos conscientes de que no podemos extirparnos el subjetivismo tan fácilmente, y mucho menos mantener al margen nuestros patrones culturales. La antropología más que nadie lo sabe, trabaja analizándolos. Pero igualmente aseguramos que estos patrones culturales respiran, se mueven, a veces hasta se agitan y hacen su propia revolución. Es más, este es su orden, y nuestro propio orden social, afortunadamente. Einstein decía que la mente debería ser como un paracaídas, abierta, para que las caídas no resulten tan duras. Abierta con curiosidad, con rebeldía, con humildad, pero sobre todo, con humanismo.

Nosotros hacemos cultura, nosotros la construimos. Este enunciado que puede resultar fácil de entender, a veces es difícil de recordar. Especialmente en esta época de sentimiento de fatalidad, de resignación, de que las cosas nos vienen dadas y si llueve, sólo nos queda el recurso de sacar el paraguas. La cultura impregna, como la lluvia, hasta los huesos, pero somos nosotros los que creamos y manejamos las nubes. Y como las nubes, están vivas, y crean formas, y no caben en ningún museo ni teatro ni nivel scioeconómico. Si se prefiere, el escritor Galeano lo entiende como “fueguitos.” El mundo es eso, un mar de fueguitos, y así vamos combustionando a los otros, creando la hoguera de la cultura, que quema cualquier frontera y traspasa cualquier muro, pero sobre todo, ilumina y da calor.


entrevista © annais
© Annais
     El antropólogo es el que, armado con su cuadernito y su mente de paracaidista, se moja en la hoguera sin paraguas, dispuesto a comenzar la revolución del relativismo.


El relativismo es otra palabra comodín, y la utilizan tanto políticos, como periodistas como el panadero de la esquina. Ya rebelé lo imposible de extirpar las creencias morales, por lo que es tarea ardua afiliarnos a la absoluta neutralidad de la ciencia. El relativismo moral es el que nos recuerda que no todo vale, que como personas pensantes, no importa ser antropólogo o político o panadero, tenemos la obligación de opinar, de tomar una postura. El relativismo cultural, enfatiza y nos advierte con luces de neón que no puede ser que sea todo para las personas pero sin contar con ellas. Que si las culturas las crean los individuos, son con los otros con los que tenemos que tomar contacto para entender un postulado cultural. Y así, tomando como base al individuo, formar nuestra revolución mental, nuestro fueguito, y entonces ya, opinar, actuar, combustionar o mojarnos, iluminar y da calor.



china © mikel450
© Mikel450
Anécdotas clarificadoras no faltan en la antropología. Adriana Kaplan, antropóloga, propuso un rito de iniciación “alternativo” en Gambia: un rito de paso que incluyera la significación psicológica de “convertirse en mujer”, que fuera aceptable para su cultura, y que no incluyera la mutilación genital como elemento. Objetivo complicado, como complicado es el ser humano. “Usted ha visto con ojos africanos”, le dijo la vicepresidente de Gambia. Y ella, con estas gafas, supo tirar del ovillo de cada mujer, analizó las hebras, y comprendió el nudo. “Yo quiero a mi hija!” le repetían las madres africanas que obligaban a sus hijas a hacerse la ablación. Adriana no lo dudó un instante.


“Se trata de mi alma” le aseguró una alumna yoruba al antes mencionado antropólogo profesor Nigel Barley. Y le contó que había perdido unas tallas yorubas pequeñas, unas ibejis, para sus dos bebés, que lamentablemente, murieron. Los ibejis son la deificación de los gemelos yoruba, ella les daba de comer, les cantaba, les cuidaba, como representación de sus niños, para aplacar la pérdida. Desde que un hombre se los arrebató, asegurando que eran obra del Diablo, se le aparecían en sueños y querían matarle. Barley le explicó que no eran necesario tener tallas ibejis tradicionales, que con emplear tallas inglesas era suficiente. Y le instó a que escribiera sobre ello en su tesis de antropología. En su formulario de tutoría, no anotó “remitida al centro de salud para recibir asistencia psicológica”, sino “remitida para obtener tallas”.

viernes, 28 de noviembre de 2014

¿Cómo escribir sobre África?: Humor negro.

Binyavanga Wainaina, un escritor Keniata, hace una crítica irónica sobre la imagen que los medios occidentales dan del continente africano y de la gente que allí habita...


¿Cómo escribir sobre África?


"Siempre use la palabra “Oscuridad” o “Safari” en su título. Los subtítulos pueden incluir las palabras “Zanzibar”, “Masai”, “zulú”, “Zambezi”, “Congo”, “Nilo”, “Grande”, “Cielo, “Sombra”, “Tambor”, “Sol” o “Pasado”. También son útiles palabras como “Guerrilleros”, “Sin tiempo”, “Primordial” y “Tribal”. Haga referencia a que “Gente” quiere decir a africanos que no son negros, mientras “la Gente” significa africanos negros.

Nunca tenga una foto de un africano bien adaptado en la tapa de su libro, o dentro de él, a menos que aquel africano haya ganado el Premio Nóbel. Utilice una AK-47, costillas prominentes, pechos desnudos. Si debe incluir a un africano, asegúrese de poner un Masai o vestido de Dogon o zulú.

En su texto, trate a África como si fuera un único país. Es calurosa y polvorienta, con prados ondulados y enormes manadas de animales, y la gente es alta y delgada, y pasa hambre. O es calurosa y llena de vapor, con gente de muy baja estatura que come a primates. No se atasque con descripciones precisas. África es grande: cincuenta y cuatro países, 900 millones de personas que están muy ocupadas con el hambre, muriendo y en guerra o emigrando como para leer su libro. El continente está lleno de desiertos, selvas, tierras altas, sabanas y muchas otras cosas, pero a su lector no le preocupa esto en lo más mínimo, así que mantenga sus descripciones románticas y evocadoras, no específicas.

Asegúrese que usted muestra como los africanos tienen la música y el ritmo profundamente arraigado en sus almas, y comen cosas que ninguna otra gente comería. No mencione el arroz, la carne ni el trigo; el cerebro de mono es la opción en la cocina de un africano, junto con la cabra, serpiente, gusanos y comidas en base a carne de caza. Asegúrese de mostrar que es capaz de comer tal alimento sin estremecerse, y describa como aprende a disfrutar de ello — porque a usted le importa.

Tabúes innombrables: escenas domésticas ordinarias, amor entre Africanos (a menos que implique una muerte), referencias a escritores africanos o intelectuales, mención de niños asistiendo a la escuela que no sufren de fiebre Ébola o mutilación genital femenina.

En todas partes del libro, adopte una voz silenciosa, en conspiración con el lector, y un tono triste de “esperé tanto”. Establezca temprano que su liberalismo es impecable, y mencione cerca del principio cuánto ama a África, como se enamoró del lugar y no puede vivir sin ella. África es el único continente que usted puede amar – aprovéchese de esto. Si usted es un hombre, deambule por sus selvas vírgenes y calurosas. Si usted es una mujer, trate a África como un hombre que lleva puesta una chaleco caqui y que desaparece lejos en una puesta del sol.

África debe ser compadecida, adorada o dominada. Sea cual fuere el ángulo que usted tome, asegúrese de dejar una impresión fuerte de que sin su intervención y su tan importante libro, África esta condenada.

Sus personajes africanos pueden incluir guerreros desnudos, criados leales, adivinos y videntes, antiguos sabios que viven en un hermético esplendor. O políticos corruptos. Ineptas y polígamas guías turísticas y prostitutas con las que usted haya dormido. El Criado Leal siempre se comporta como un niño de siete años y necesita una mano firme; se asusta de las serpientes, es bueno con los niños, y siempre lo implica en sus complejos dramas domésticos.

El Sabio Antiguo siempre viene de una tribu noble (no las tribus que buscan enriquecerse como las Gikuyu, Igbo o Shona). Él tiene ojos reumáticos y está ligado a la Tierra. El africano moderno es un hombre gordo que roba y trabaja en la oficina de visados, y rechaza permisos de trabajo a calificados occidentales que realmente se preocupan por África. Él es un enemigo de desarrollo, y usa su trabajo gubernamental para hacerle difícil a extranjeros pragmáticos y de buen corazón establecer sus ONG o Zonas de Conservación Legales. O él es un político intelectual, educado en Oxford, convertido en asesino en serie vestido con un traje de Savile Row. Es un caníbal al que le gusta el champaña Cristal, y su madre es una hechicera rica quien realmente dirige al país.

Entre sus personajes siempre debe incluir al africano que pasa hambre, que vaga en el campamento de refugiados casi desnudo, y espera la benevolencia de Occidente. Sus niños tienen moscas en sus párpados y vientres henchidos y los pechos de ellas son chatos y vacíos. Debe parecer completamente indefensa. No puede tener ningún pasado, ni historia; tales desviaciones arruinan el momento dramático. Los gemidos están bien. Ella nunca debe decir nada sobre si misma en el diálogo excepto hablar de su (indecible) sufrimiento.

También asegúrese de incluir a una mujer cálida y maternal quien tiene una risa sonora y está preocupada por su bienestar. Sólo llámela “Mamá”. Sus niños son todos delincuentes. Estos personajes deberían rondar a su héroe principal, para hacerlo lucir mejor. Su héroe puede enseñarles, bañarlos, alimentarlos; cuida de muchos bebés y ha visto a la muerte. Su héroe puede ser usted (si es reportero), o una bella y trágica celebridad o aristócrata internacional que ahora siente cariño por los animales (si es ficción).

Los malos personajes occidentales podrían incluir a niños de Ministros Conservadores, Afrikaners, o los empleados del Banco Mundial. Hablando de la explotación por extranjeros mencione a los comerciantes chinos e hindúes. Culpe a Occidente por la situación de África. Pero no sea demasiado específico. Esta bien que dé amplias pinceladas por todas partes.

Evite tener a sus personajes africanos riendo o luchando por educar a sus niños, o sólo hágalo de forma mundana. Haga que ellos inspiren algo sobre Europa o América en África. Los personajes africanos deberían ser coloridos, exóticos, más grandes que la vida — pero vacíos por dentro, sin diálogo, sin conflictos o soluciones en sus historias, nada de profundidad o capricho con que aturdir la causa.

Describa detalladamente pechos desnudos (jóvenes, viejos, conservadores, recientemente violados, grandes, pequeños) o genitales mutilados, o genitales realzados. O cualquier clase de genitales. Y cadáveres. O, mejor, cadáveres desnudos. Y sobre todo pudrición de cadáveres desnudos. Recuerde: cualquier publicación que presente haciendo que haga que la gente parezca asquerosa y miserable, hará referencia a ‘la verdadera África’, y usted quiere esto en su contratapa. No tenga delicadeza sobre esto: usted está tratando de ayudarles a conseguir la ayuda del Occidente. El tabú más grande en la escritura sobre África es describir o mostrar gente blanca que muera o sufra.

Los animales, por otra parte, deben ser personajes tratados como bien estructurados, complejos. Ellos hablan (o gruñen sacudiendo sus melenas orgullosamente) y tienen nombres, ambiciones y deseos. Ellos también tienen valores de familia: ¿ve cómo los leones enseñan a sus crías? Las elefantas son protectoras y buenas feministas o dignificados patriarcas. O son gorilas. Nunca, jamás diga algo negativo sobre un elefante o un gorila. Los elefantes pueden atacar la propiedad de la gente, destruir sus cosechas, y hasta matarlos. Siempre debe ponerse del lado del elefante. Los grandes felinos tienen acento de escuelas públicas. Las hienas son justas y tienen acento, vagamente del Medio Oriente. Cualquier africano que vive en la selva o el desierto puede ser retratado con buen humor (a menos que estén en conflicto con un elefante o chimpancé o gorila, en cuyo caso deberán verse como el mismísimo mal).

Después de los activistas celebres y los trabajadores de asistencia, los
ecologistas son la gente más importante de África. No los ofenda. Usted los necesita para que lo inviten a su animado rancho de 30,000 acres o “zona de conservación”, y este es el único modo en que conseguirá entrevistar al activista célebre. A menudo, una tapa de libro con un ecologista heroico parece trabajar mágicamente en las ventas. Alguien blanco, bronceado y utilizando prendas caqui, quien alguna vez tuvo a un antílope como mascota o una granja, es un ecologista que conserva la herencia rica de África. En la entrevista, no pregunte con cuanta financiación cuentan; no pregunte cuanto dinero ganan con sus animales. Nunca pregunte cuánto le pagan a sus empleados.

Perderá a los lectores si no menciona la luz en África. Y los atardeceres; la puesta del sol africana es obligatoria. Es siempre grande y roja. Siempre existe un amplio cielo. Los espacios abiertos y los animales salvajes son críticos – África es la Tierra de estos amplios espacios. Al escribir sobre la situación grave de la flora y fauna, asegúrese de mencionar que África está superpoblada. Cuando su personaje principal esté en un desierto o selva que conviva con pueblos indígenas (cualquier persona de baja estatura) debe asegúrese de mencionar bien que África ha sido despoblada severamente por el Sida y la Guerra (utilice letras mayúsculas).

También necesitará un club nocturno llamado Tropicana, donde mercenarios, malignos nuevos ricos africanos, prostitutas, guerrilleros y expatriados se juntan.

Siempre termine su libro citando a Nelson Mandela diciendo algo sobre el arco iris o los renacimientos. Porque a usted le importa."


“Ha llegado el momento de sanar las heridas. Ha llegado el momento de zanjar los abismos que nos dividen. El tiempo de construir está ante nosotros... Entramos en un pacto donde debemos construir una sociedad donde todos los sudafricanos, tanto blancos como negros, sean capaces de hablar sin ningún temor en sus corazones, seguros de su inalienable derecho a la dignidad humana, una nación arcoiris en paz consigo misma y con el mundo" 
Nelson Mandela.

Fuentes:
El texto de Binyavanga Wainaina fue publicado originalmente en inglés en Granta
Traducción aquí: http://blogdeviajes.com.ar/2006/05/29/como-escribir-acerca-de-africa/

viernes, 21 de noviembre de 2014

La minga y el trabajo comunal, por todo el mundo.

Satori Gigie
"La unión nos hace fuertes, y el individuo es importante como parte de un todo." Evaristo Nugkuag Ikanan, aguaruna.


"Debemos trabajar de forma colectiva porque ahí es donde radica nuestro poder y, ademas, actuar así resulta ventajoso". Tanien Ashini, innu.


Para los penan, la peor ofensa social se denomina sihun, que significa no saber compartir. Los yanomami creen que un cazador enfermará si consume su propia caza: el egoísmo es la peor falta. En la vasta estepa de Mongolia, es de mala educación llamar a la puerta y los visitantes simplemente deben entrar y hacer uso de ella de manera libre. Los saharauis erguibat también mantienen siempre la puerta abierta.

En realidad, por todo el mundo abundan creencias de este tipo, y por eso existen antiguos y tradicionales sistemas de trabajo comunitario y redes de apoyo y solidaridad, sin esperar nada a cambio más que el bien de todos

"Occidente" no es un caso aparte: está el auzolan en Navarra, la prestación asturiana andecha, las hacenderas de Segovia, la tornajeira gallega, el tornallom valenciano, o el coor irlandés. 

El pueblo Todmorden en Inglaterra utilizó el trabajo comunitario de toda la comunidad para plantar verduras, frutas y hierbas útiles en cada trozo de terreno disponible. 70 espacios públicos y una red de 280 voluntarios, y todo el mundo (incluidos los turistas) pueden servirse gratis y a placer cuando llega la hora de la cosecha. Incluso el hospital dispone de un jardín de hierbas medicinales.

“Vivíamos en un pueblo sin nada especial, como cualquier otro, abatido por la crisis y por el desempleo”, recuerda la cofundadora Pam Warhurst. “Lo que hemos logrado ha sido no sólo reverdecer nuestras calles, y poner a cultivar a la policía y a los bomberos. Lo más importante ha sido si acaso reactivar el poder la comunidad, y demostrar que juntos podemos”.


En este poder se basa el término Guanxi (relaciones) de China. Una red de relaciones y contactos entre personas, que cooperan entre sí e intercambian favores, y que se consolida a través del respeto, la lealtad y la confiabilidad. Un pequeño ejemplo es el hecho de que aunque China sea tan extenso como Estados Unidos, tiene un solo huso horario. Es la importancia de mantenerse sincronizados.  
Con esta idea general de la filosofía china se entiende la prosperidad de los negocios chinos. Respeto, autoridad, rectitud, lealtad, piedad filial y el deber de reciprocidad. En el proyecto confuciano, la persona buena es la que siempre intenta ser mejor. “Una barra de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja”, dice un proverbio chino: nada se consigue sin paciencia, constancia y empeño, incluyendo los negocios. De esta manera se consigue ser alguien con prestigio, alguien con mianzi (rostro). Pero este prestigio se consigue únicamente a través del guanxi, las relaciones sociales. Así, se crean redes de apoyo y solidaridad previas a las relaciones de mercado, basada en el don y en la confianza, no en el contrato. 

En latinoamérica también entienden que el trabajo duro no está reñido con el buen vivir. La filosofía de la Suma Qamaña de Bolivia, que se podría traducir como “buen (con)vivir”, es la sociedad buena para todos en armonía con los otros y con la naturaleza (la Pacha Mama). Por eso, la manera de expresar regularmente que alguien es ‘pobre’, es waxcha (o waqcha, en quechua), que literalmente significa ‘huérfano, abandonado’. 
Los precolombinos ya utilizaban la minka, mingako o minga (del quechua minccacuni «solicitar ayuda prometiendo algo»), que hoy los pueblos indígenas de la cordillera andina usan todavía. El ayni es  un sistema de trabajo de reciprocidad familiar entre los miembros del ayllu (una comunidad que trabaja con propiedad colectiva). Como un banco del tiempo. Lo más común es intercambiar trabajos en labores agrícolas, pastoreo, cocina o en la construcción de casas.

El caso más llamativo de minga es el del puente peruano de Q'eswachaka, el último puente colgante hecho exclusivamente de fibras vegetales y que se ha regenerado por más de cinco siglos. Y es que cerca de mil personas de comunidades diferentes (Huinchiri, Chaupibanda, Ccollana Quehue y Pelcaro) se reúnen anualmente en su renovación. 

Mutirão es el mismo sistema pero de origen tupí que se usa en Brasil, el trabajo comunitario para la construcción civil de casas populares en la que todos son beneficiarios y se prestan ayuda con un sistema rotativo y sin jerarquía. Se usa mucho para acciones colectivas no remuneradas como limpieza de parques, calles, escuelas… Para esta práctica de acción comunal existen muchos sinónimos: muxirão, muxirã, muxirom, muquirão, putirão, putirom, putirum, pixurum, ponxirão, punxirão o puxirum.

En México, en la cultura zapoteca, se conoce como tequio a la faena o trabajo colectivo que todo vecino de un pueblo debe a su comunidad. En el Estado de Oaxaca, el tequio está protegido por una ley estatal. 

Jacobo Tomás Yescas, zapoteco de Oaxaca, explica el sentido del tequio y la gozona:

    - Acá estamos acostumbrados al tequio para realizar los trabajos del pueblo. Todos juntos... Antes se hacía tequio también cuando se hacía un edificio público... En los últimos años es poco lo que es el tequio, porque quieren quitar esa costumbre, que se haga tequio; pero la mayoría no quiere que se quite esa costumbre... Es muy difícil que se quitara, porque ya están acostumbrados a trabajar así...

    - ¿Y qué es la gozona?

    - Para nosotros la gozona es para... Por ejemplo, tengo un vecino, ¿no?, voy un día de él a trabajar, y ya va conmigo... Así es, ya van conmigo, ya voy con ellos. Eso en la gozona... Yo mi vecino le voy a ver: “ven a trabajar conmigo porque no tengo ayuda”. Hacemos gozona... El va de conmigo dos, tres días; y ya le repongo yo luego los días que trabajó conmigo...

    - De ese modo, no se contrata a ninguna persona...

    - No, ya no se contrata. Somos gente de escasos recursos; entonces, ya con la gozona nos evitamos de dinero... Y así funcionamos unos con otros, cooperamos... Aquí no hay gente contratada: ya con la gozona tenemos, pues; resolvemos los trabajos...


El pueblo mexicano rarámuri, que vive en las montañas de Chihuahua, usan el
término córima para definir un acto de solidaridad con alguien que lo está pasando mal. No ofrecer córima a alguien que necesita ayuda se considera un incumplimiento a una obligación y una ofensa a la vez. No se trata de caridad dictada por la moral católica, porque el que da limosna mantiene su mano encima de la mano que recibe. En estas sociedades, no hay mano encima de la otra. Simplemente, las manos se entrelazan en un "hoy por ti, mañana por mi".

Esto es parecido a la tradición de guelaguetza del Estado mexicano de Oaxaca, un “intercambio recíproco de regalos y servicios”. Su práctica se teje alrededor de las relaciones recíprocas que unen a la gente.

Un ejemplo fue es el que cuenta el escritor oaxaqueño Abel Santiago Díaz, sobre un profesor extranjero que, "sorprendido, vio llegar al aula de la escuela que le servía de hospedaje, uno por uno, al pueblo entero, que le llevaba todo lo necesario para su fiesta nupcial: pollos, guajolotes, maíz, fríjol, especias, cartones de cerveza, cajas de refresco, aguardiente, loza, etc. El presidente municipal y su esposa se ofrecieron como padrinos de la ceremonia, llevándole una banda de música de viento por veinticuatro horas consecutivas. Los que no pudieron llevar obsequios por carecer de recursos, le ofrecieron su trabajo: los hombres construían gigantescos toldos de zacate y carrizo y todo lo relacionado con el trabajo pesado. Las mujeres, todo lo concerniente a la cocina."


Eso sí, después uno por uno fueron a su casa a pedirle de vuelta los dones dados para su boda, cuando así lo necesitaban.

Para este tipo de sistemas, también se utilizan los términos "la faena", "la fajina", "el trabajo de en medio" y "la mano vuelta". Con el fin de detectar en el vecino un motivo para la guelaguetza, una carencia o un problema que pueda exigir la atención comunitaria, es necesario pararse a saludar de manera interrogatoria, sobre su salud, trabajo, familia... "¿Cómo está nuestro maíz?" preguntan los tojolabales. El maíz, aún estando en tierras del vecino, recibe el cuidado de todos y, por lo tanto, dicen "nuestro".

Los pueblos musulmanes también siguen una retahíla larga y cuidadosa en el
saludo, preguntando por cada miembro de la familia, por su salud y su trabajo. El término musulmán azaque o zakat, zakaat, zakah, o en turco zekât, es una proporción de la riqueza personal que debe tributarse para ayudar a los necesitados. 

Entre el pueblo saharaui erguibat, existía una especie de acto de caridad llamada miniha. Un hombre llamado Ismail explicó a la antropóloga Sophie Caratini lo que significaba este sistema: "Cuando tú prestas tus camellas a alguien, es porque no tiene con qué vivir, o porque le han arrebatado su rebaño, o porque la sequía lo ha arruinado. No hay pobres entre los erguibat. Si alguien no tiene nada, cada uno le da uno o más animales para que de nuevo tenga la posibilidad de salir adelante; no hay otra solución. Esto todavía se hace hoy. ¡Los erguibat son más socialistas que vosotros!, ¿sabes?"

Como modo de reciprocidad, está la hospitalidad islámica, la diyâfa. En Uzbekistán hay un dicho "Mehmon otanda ulugh" ("el invitado es más grande que el padre") 
De hecho, el Islam significó la primera globalización del mundo: destruyó las fronteras comerciales y garantizó la seguridad de las personas, de modo que pudiesen trasladarse (y trasladar sus conocimientos y sabiduría) de un lugar a otro sin sufrir daños, protegidos hasta sus últimos pasos y siendo invitados de honor en todos los hogares. Así, comerciaban desde Francia, pasando por Antaki, hasta llegar a Bagdad, para bajar por el Tigris hasta Omán, a India y finalmente a China, y todos estos sitios estaban conectados entre sí sin la menor interrupción.  

Oceanía no está al margen de estos sistemas. En el pequeño archipiélago Tokelau (Nueva Zelanda) y las islas Cook, los archipiélagos más aislado del mundo, el compartir se convirtió en un auténtico sistema de supervivencia. Maopoopo es el principio rector y se traduce como "una unidad de un propósito común que abarca el cuerpo y el espíritu." Este espíritu colectivo es cultivado a través de actividades comunitarias que incluyen expediciones de pesca, proyectos de construcción, carga y descarga de los buques, competiciones deportivas, y la música y la danza.

Maopoopo se ejemplifica mejor para el día de hoy a través de la práctica de inati. En días especiales, todos los hombres de las aldeas pescan juntos. A su regreso, se dividen de manera sistemática y ritualmente la captura con todos los clanes familiares de la isla. La pesca fresca se coloca  cerca de la playa y se reparte según las necesidades de cada cual.  



Que el bienestar de uno depende del bienestar de todos lo saben bien en algunas zonas de Sudáfrica. Su maopoopo se llama ubuntu. Cuando se desea elogiar a alguien, se le dice que tiene ubuntu, que es una persona que se completa a través de otras.  Ello significa que los africanos también invitan de modo cotidiano a desconocidos a sus hogares y los niños se crían con la ayuda de toda la comunidad.

Entre los Masai, la construcción comunitaria de una casa para una nueva pareja recién casada es todo un ritual. Un grupo de mujeres se afanan en la tarea de mezclar adobe y estiércol, ya que son ellas las que construyen las casas oscuras, bajas y sin ventanas, para evitar los mosquitos.

Los Ndebele viven en la región de Transvaal, Sudáfrica y Zimbawe. Tras la pérdida de la guerra contra los Boers,  se trasladaron de sus tradicionales cabañas de ramas, destruidas, a otra zona en la que abundaba el barro, y así comienzan a construir casas de adobe y barro. Sus dibujos eran una reafirmación cultural a la vez que un método de comunicación entre tribus. Los dibujos escondían mensajes que sólo los Ndebele comprendían. Las pinturas son realizadas por las mujeres.

Los gurunsi son auténticos arquitectos.  Sus casas sukhala son construcciones de adobe que se revisten de barro y excrementos y posteriormente son adornadas con motivos abstractos, que las mujeres de la tribu pintan sobre fachadas y muros para después pulirla con ramas. Aunque lo mejor de la construcción no es el acabado, sino el método: las mujeres cantan a ritmo del trabajo, golpeando la mezcla. Después la regenerarán cada cierto tiempo, porque cada una de sus casas está poblada por los espíritus de sus antecesores y, por ello, tratan de preservarlas durante el mayor tiempo posible, pasando de una generación a otra. http://www.youtube.com/watch?v=NXEVeM_Ythc


El edificio de barro más grande y más antiguo del mundo necesita una capa de lodo cada cierto tiempo. Toda la ciudad de Djenné se une para este evento. Desde la Edad Media, Tombuctú fue un punto de encuentro entre el África negra y los nómadas del desierto, tuaregs, árabes o bereberes. Gracias a la riqueza generada por el comercio, atrajo a estudiosos y arquitectos, que modelaron con el barro del desierto una de las ciudades más impactantes del planeta. La famosa mezquita de Djingareyber se mantiene en pie 700 años después pese a la decadencia de la ciudad, y no es casualidad. Toda la ciudad lo regenera año tras año. 

El 1 de abril de 2012, grupos armados de Al Qaeda del Magreb Islámico se hacía con el control de Tombuctú y procedía a la destrucción de mausoleos, considerándolos antiislámicos y sacrílegos, ya que "el hombre debe venerar sólo a Alá”. 

“Las cosas van mejor, Alhamdoulilah [gracias a Dios], pero aún queda mucho para que Tombuctú vuelva a ser lo que era”, asegura Baba Cissé, un conductor que tiene serias dificultades para mantener a su familia.



Fuentes:
http://www.waterisrising.com/content/tokelau
http://www.lahaine.org/est_espanol.php/tequio_gozona_guelaguetza
http://www.lanacion.com.ar/1672766-huaxi-el-pujante-pueblo-de-china-donde-todos-viven-como-millonarios
http://tectonicablog.com/?p=53049
http://sumakkawsay.files.wordpress.com/2009/06/albo_sumaqamana.pdf
http://lagenterula.files.wordpress.com/2011/06/la-cultura-del-auzolan.pdf
http://www.lapatilla.com/site/2012/07/10/comenzo-la-destruccion-de-la-mayor-mezquita-en-mali/
http://internacional.elpais.com/internacional/2012/12/24/actualidad/1356352274_604236.html
http://elpais.com/elpais/2013/10/09/eps/1381323026_969117.html
Somos uno: un homenaje a los pueblos indígenas. Joanna Eede. 
http://www.elcorreodelsol.com/articulo/el-pueblo-mas-comestible-del-mundo
http://www.elciudadano.cl/2011/01/05/jorge-moraga-antropologo-%C2%ABlas-redes-de-apoyo-y-solidaridad-explican-el-gran-exito-de-los-chinos-fuera-de-su-pais%C2%BB/