martes, 24 de enero de 2012

El mal gesto: la comunicación no verbal en diferentes culturas.

"Está comprobado que las palabras sólo transmiten el 7% del mensaje, (...) el 93% de un mensaje se transmite mediante comunicación no verbal." Chris Knight, antropólogo.
 “Hace muchos años comencé a preguntarme: ¿cómo hacen los movimientos del cuerpo para representar las palabras? (...) Actualmente mi planteamiento es distinto: El hombre es un ser multisensorial. Algunas veces verbaliza” Ray BirdWhistell, antropólogo.

Chris Knigth (catedrático de Antropología en la University of East London) sabe que el lenguaje no sirve para que las personas sientan una buena predisposición para el diálogo. Para ganar la confianza de alguien se requiere algo más poderoso que las palabras:  
"El tono de voz, entre el 20 y el 30, y el resto de nuestro cuerpo, especialmente el rostro, entre el 60 y el 80%. La conclusión final es que el 93% de un mensaje se transmite mediante comunicación no verbal"

Pero mucho antes que él, Ray BirdWhistell, antropólogo, fue el pionero de la quinésica o cinesis (que estudia el significado de los movimientos corporales y de los gestos) y, tras largos años de estudio, llegó a la conclusión de que la base de las comunicaciones humanas se desarrolla a un nivel por debajo de la conciencia, en el cual las palabras sólo tienen relevancia indirecta. Mediante estos estudios, ya en 1952, estimó que no más del 35 por ciento del significado social de cualquier conversación corresponde a las palabras habladas. De hecho, cuando el comportamiento no verbal contradice al verbal en lugar de subrayarlo, se tiende a creer más en el componente no verbal, por ser menos probable que se encuentre bajo control consciente.


Según este antropólogo, no hay gestos universales, es decir, no existe una expresión facial, una actitud o una postura corporal que transmita el mismo significado en todas las sociedades. Todos los seres humanos sonríen pero la sonrisa varía según las diferentes culturas; en nuestro aprendizaje en la niñez nos enseñan en qué ocasiones debemos sonreír y en cuáles no, y esto será diferente en cada cultura. Tampoco existe la mera sonrisa. La expresión de la cara, la postura del cuerpo y la expresión en torno a los ojos pueden participar, como ocurre a menudo en la sonrisa.

     “Hace muchos años comencé a preguntarme: ¿cómo hacen los movimientos del cuerpo para representar las palabras? Ahora me pregunto: Cuándo resulta apropiado el empleo de las palabras? Son muy adecuadas para enseñar o para hablar por teléfono, pero en un instante dos personas se están comunicando en muchos niveles diferentes, y solamente en uno o dos de ellos las palabras poseen alguna relevancia. Actualmente mi planteamiento es distinto: El hombre es un ser multisensorial. Algunas veces verbaliza”
 
Pero la sonrisa de los niños ciegos y sordos se produce aunque no hayan podido aprenderla por imitación, lo que califica a la sonrisa como innata o genética. Birdwhistell creía que la sonrisa podía tener significados diferentes en diferentes culturas, pero aun no se había corroborado la universalidad de la "sonrisa de Duchenne" (que implica el movimiento simultáneo de los músculos cigomáticos que llevan las comisuras hacia arriba, y los orbiculares de los ojos cuya contracción forma las "patas de gallo") y cuyo significado para todas las culturas es alegría. Paul Ekman, quien durante 40 años ha viajado alrededor del mundo para investigar los gestos faciales de las emociones, llegó a catalogar más de 40 tipos de sonrisas.

 “Quería comprender a la gente de una forma visual e intuitiva”, recuerda. “Mi familia era muy visceral, había mucha ira. Mi madre sufría trastorno bipolar y caía en frecuentes depresiones, y a mí me castigaban por decir lo que sentía. En muchas ocasiones mi madre se enfadaba porque me gustaba gesticular y me reprochaba que la cara se me iba a quedar deformada para siempre por tal motivo. Se suicidió cuando yo tenía 14 años. No vivió lo suficiente para ver que la movilidad de mi rostro se convertiría en una útil herramienta científica y que me ganaría la vida explorando esos gestos”.

El zoólogo Desmond Morris, en su libro El mono Desnudo, se atreve a teorizar el origen de la risa como un "llanto frustrado" Mientras que el llanto empieza al nacer el infante, la risa sólo aparece en el tercer o cuarto mes de vida, esta fecha es la misma en la que el niño es capaz de reconocer el rostro materno frente a otros rostros para él desconocido; esta coincidencia es para nuestro autor esencial. El bebé, por un lado, reacciona ante un rostro desconocido como ante una amenaza, llorando; mientras que por otro lado el niño reaccionará ante la visión del rostro materno con un murmullo gozoso. Ahora bien, ¿cómo reaccionará el pequeño ante una aparente amenaza materna típica (excesivo acercamiento, zarandeo, agarre etc.)? Efectivamente, según Morris, la respuesta del niño es la risa.

Pero a pesar de estos ejemplos, hoy en día todavía se discute si algunos gestos son aprendidos y se convierten en costumbres o son genéticos. Por ejemplo, la mayoría de los hombres se ponen la chaqueta por la manga derecha y la mayoría de las mujeres por la izquierda. Las mujeres, al alzar en brazos al bebé de manera vertical, siempre lo hacen de manera que la cabeza del niño se apoye en el pecho izquierdo, y no en el derecho. Cabe preguntarnos si éstas y otras reacciones son innatas o se han aprendido de forma inconsciente de otros hombres y/o mujeres.

Aún con todo, se sabe que gran parte de nuestra conducta no verbal es aprendida, y el significado de los movimientos y gestos está determinado por el tipo de civilización. Así como el lenguaje hablado difiere en culturas diferentes, el lenguaje no verbal también puede variar. Un gesto puede resultar común y tener un significado conocido en una cultura y desconocerse o interpretarse distintamente en otra. 

Todo el mundo sabe que mostrar el dedo corazón con el resto de los otros dedos cerrados en cualquier lado es considerado un insulto. Pero la cosa se complica cuando gestos inocentes para algunos, en otros países es un insulto tan grande que hasta puede costar la vida. Por ejemplo en los Estados Unidos y en muchos otros países, el dedo gordo o pulgar hacia arriba es un gesto de aprobación, pero en Grecia y en Rusia es un insulto.

Si en algún momento llegan a viajar es mejor que conozcan que gestos con las manos no pueden hacer en ciertos países. La siguiente infografía creada por PimsLeur Approach les muestra 7 gestos que si bien son comunes y amigables en los Estados Unidos y en muchos otros países, en algunos otros no tanto y les pueden causar muchos problemas.

  Además...:
  • Levantar el pulgar como cuando damos nuestro OK a algo, significa sólamente el número 1 en Alemania. Así comienzan a contar con los dedos los germanos. En cambio, los japoneses comienzan por el meñique, por lo que el pulgar en alto significa el número 5. Si elevas ambos pulgares es el bilakh, de lo más grosero para un iraquí.
  • Contar con los dedos al uso de los chinos no es tan sencillo: el pulgar se usa para contar de 10 mil en 10 mil; el índice para contar de 1.000 en 1.000, el corazón para las centenas, el anular para contar de 20 en 20 y el meñique para las unidades.
  • Si le muestras la palma de la mano con los dedos separados a un griego, se acordará de tu madre en muy malos términos. La “manita“ que puede significar una señal de stop para nosotros, el Grecia es un insulto muy feo, que se agrava si se hace con ambas manos hacia el interlocutor. Se le llama moutza y parece que viene de una antiquísima costumbre de arrojar ceniza o excrementos a la cara del ofensor.
  • Si estando en Francia o Bélgica tu interlocutor se da un golpe en la muñeca con los dedos de la otra mano, no te está apremiando a que le des la hora sino que te está indicando que es momento de irse.
  • Supongamos que unos amigos te invitan a una copa en un bar en Alemania o Austria. Antes de sentarte a la mesa con ellos, golpea la mesa un par de veces con los nudillos para saludar a todos con un mismo gesto. Y si te invitan a una conferencia magistral, puedes repetir el golpeteo sobre el apoyabrazos o la mesita de tu asiento, y se suele repitir hasta 10 veces para mostrar tu buena opinión sobre la disertación.
  •  Si quieres decir “no” en Bulgaria, deberás mover la cabeza hacia arriba y hacia abajo. Sí, exactamente al revés de lo que seguramente haces en tu país. Y viceversa, el “sí” se dice moviendo la cabeza para un lado y el otro. Y no es el único país, este sistema “al revés” también en zonas de India, Pakistán y Turquía.
  • En muchos países musulmanes sólo debes usar la mano derecha para comer y dar y recibir objetos, incluyendo el dinero. La mano izquierda está reservada a acciones más íntimas como el aseo personal o para tocar cosas que hubieran estado en contacto con el suelo o la suciedad.
  • En Japón, China y Vietnam es importante dar y recibir objetos con ambas manos para demostrar consideración y valoración del presente.
  • Es bastante común hacer girar el dedo mientras se apunta a la sien para señalar que alguien no está muy cuerdo. Sin embargo, en Alemania y Austria es un insulto bastante grave. 
  • En Rusia, golpearte el cuello con los dedos índice y medio significa que ya estás muy ebrio.


Fuentes:
http://www.pimsleurapproach.com/blog/language-learning/the-hand-jive-hand-gestures-infographic
http://www.diariodelviajero.com/asia/china-buenos-modales-en-un-viaje-de-negocios
http://www.diariodelviajero.com/consejos/gestos-y-lenguaje-corporal-en-distintos-paises-del-mundo
http://www.diariodelviajero.com/consejos/gestos-y-lenguaje-corporal-en-distintos-paises-del-mundo-ii

4 comentarios:

Jose dijo...

Me llama mucho la atención la frase

"no hay gestos universales, es decir, no existe una expresión facial, una actitud o una postura corporal que transmita el mismo significado en todas las sociedades."

Por ejemplo, es un lenguaje casi universal en los animales la postura de "hacerse más chico" implica "sumisión" ante el "jefe", en nuestro caso implicaba arrollidarse, agachar la cabeza, etc; ante alguna autoridad (política, religiosa, paterna, materna, etc).

Aunque el gesto en sí pueda variar, la postura en el global es siempre la misma: "mostrarse más pequeño, mandando una señal de sumisión". Nunca e oído que el líder o jefe, para lucir esa condición, sea el que se "achique" ante el resto.

Más casos como esos deben haber, pero ese es el más emblemático que se me ocurrió.


Por cierto, no te imaginas como me encanta leer tu blog, me meto todos los días esperando nuevas entradas.. Sigue así ^^

Antropólogaenlaluna dijo...

Bueno, cuando escribo que no tiene el mismo significado, me refiere a que alrededor de un gesto hay mucho para analizar. He puesto el ejemplo de la sonrisa, igual podía valer el de la postura de sumisión. Todos sonreimos, pero en algunas partes del mundo reirse es un agravio en un funeral y en otras no tanto... Y la postura de sumisión, en algunas culturas se inclinan más que en otras... y en un contexto diferente...
Me estoy acordando de las entradas de las sociedades en las que el lider no es muy atendido, de hecho ni le miran mientras habla y mientras siguen haciendo sus tareas. Tampoco le dan las gracias... Todo esto para que mantenga la modestia y no olvide que simplemente es un servidor del pueblo. En fin, si aquí hiciésemos lo mismo a nuestro jefe, iríamos de patitas a la calle! ;)

Anónimo dijo...

Muy interesante el articulo.

Sobre todo me quedo con que lo mejor es no mover las manos en Grecia, parece que todo les parece un insulto o les molesta. :P

Humberto Chavez Milla dijo...

Excelente tema, cuando se dice "no hay palabra mal dicha sino mal entendida", se puede explicar. Pero hacer un gesto que para nosotros nos parece bien, puede traer consecuencias muy graves en otros paises, los gestos se han generado como consecuencia de la cultura ancestral de los paises y hay que respetarlo para mostrar tambien nuestra cultura. Resalto mucho la expresion que debemos tener muy en cuenta: "no hay gestos universales, es decir, no existe una expresión facial, una actitud o una postura corporal que transmita el mismo significado en todas las sociedades."
Saludos.
Humberto.