jueves, 8 de marzo de 2012

La mujer según l@s antropólogo@s.

"Por qué viven las mujeres, a lo largo y ancho del mundo industrial, de cuatro a diez años más que los varones? Es el coste oculto del machismo." Marvin Harris.

Mucho mejor nos iría si las mujeres se hicieran cargo de la gran mayoría de las organizaciones. Si las mujeres dirigieran el mundo político en lugar de los hombres, por ejemplo. Desmond Morris.

  "La mujer trabajadora está regresando lentamente a la fuerza de trabajo y cerrando la brecha entre hombres y mujeres en términos de poder económicos, salud y educación. Y digo regresando porque esto no es nuevo. Estamos avanzando hacia el pasado." Helen Fisher.


Helen Fisher:

"La mujer trabajadora está regresando lentamente a la fuerza de trabajo y cerrando la brecha entre hombres y mujeres en términos de poder económicos, salud y educación. Y digo regresando porque esto no es nuevo. Durante millones de años, en los pastizales de África, cuando las mujeres todos los días recolectaban su verdura, llegaban a casa con el 60 u 80 por ciento de la cena. La familia con doble ingreso era estándar, y a las mujeres se las consideraba igual de poderosas que los hombres en lo sexual, en lo social y en lo económico. En resumen, estamos avanzando hacia el pasado. Por tanto, el peor invento de la mujer fue el arado. Con el inicio de la agricultura usando el arado, el rol del hombre se volvió poderoso en extremo. Las mujeres perdieron su trabajo como recolectoras, pero entonces con las revoluciones industrial y postindustrial están regresando al mercado laboral. En resumen, están adquiriendo el status que tenían hace un millón de años, hace 10.000 años, hace 100.000 años.

Existen muchas diferencias de género, cualquiera que piense que hombres y mujeres somos iguales simplemente no han tenido un hijo o una hija. En palabras de Ted Hughes: “creo que fuimos hechos para ser como dos pies, nos necesitamos mutuamente para salir adelante” Pero no evolucionamos para tener el mismo cerebro. Una de las diferencias es la habilidad verbal de la mujer, la habilidad de la mujer para encontrar la palabra correcta más rápidamente, la articulación básica sube a la mitad del ciclo menstrual, cuando los niveles de estrógeno alcanzan su pico. Lo han hecho por un millón de años, las palabras fueron herramienta de la mujer. Sostuvieron a ese bebé enfrente de su cara, halagándolo, reprimiéndolo, educándolo con palabras y, en efecto, se convierten en una fuerza muy poderosa. Incluso en lugares como la India o Japón, donde las mujeres no están entrando tan rápidamente al mercado laboral, están ingresando en el periodismo.

Aunque las mujeres tienen otras grandes habilidades, dotes de negociación, son altamente imaginativas de la planificación a largo plazo, tienden a los pensamientos interconectados, porque partes del cerebro están mejor conectados. Tienden a conectar más piezas de información, los ponen en patrones más complejos, ven más opciones y consecuencias. Tienden a ser contextuales, holísticas, pensadoras en red. Los hombres tienden a desechar lo superfluo, se enfocan en lo que hacen y se mueven en un patrón de pensamiento en pasos. Ambas son formas de pensamiento totalmente aceptables, necesitamos ambas para seguir adelante. De hecho, existen más genios hombres en el mundo, cuando… bueno también hay más idiotas hombres en el mundo…"

Marvin Harris:

"Por qué viven las mujeres, a lo largo y ancho del mundo industrial, de cuatro a diez años más que los varones? Nunca he recibido ningún mensaje postal urgente que defienda la igualación de las longevidades respectivas del hombre y la mujer. La gente considera, al parecer, que no hay nada que hacer al respecto porque así es como nos ha hecho la naturaleza. Es lógico que las mujeres, por pertenecer al sexo biológicamente más fuerte, vivan más tiempo.

Es coste oculto del machismo: Los varones fuman más que las mujeres, comen mayores cantidades de carnes rojas ricas en grasas, beben más alcohol, toman más drogas duras, se exponen a mayores cantidades de sustancias industriales tóxicas, corren mayores riesgos en el puesto de trabajo, conducen más deprisa e imprudentemente y desarrollan con mayor frecuencia personalidades competidoras generadoras de tensión. Como resultado, fallecen más a menudo a causa de ataques cardiacos, apoplejías y otras dolencias cardiovasculares, cánceres de pulmón y cirrosis hepáticas, accidentes automovilísticos y laborales, así como homicidios y sucidios. Los estudios demuestran que sólo el tabaquismo podría ya explicar la mayor parte de la actual diferencia de longevidades.

La macabra ironía de esta saga de infortunios es que refleja fielmente el papel social machista tradicionalmente atribuido al sexo masculino. ¿Acaso no se ha educado a nuestros jóvenes en la creencia de que es varonil consumir grandes cantidades de carne, fumar dos paquetes al día, aguantar más que nadie bebiendo, apechugar con las incomodidades, correr riesgos, conducir deprisa, ser rápido al desenfundar y no mostrar miedo? Esto me induce a plantearme si el extraño silencio que rodea el asunto de la diferencia de longevidades no será en sí mismo un producto lateral involuntario del síndrome machista y de los antagonismos que el machismo ha sembrado entre hombres y mujeres. ¿No habrán decidido los varones portarse sencillamente como hombres y no lloriquear ni quejarse? Los hombres sólo pueden culparse a sí mismos. No podía esperarse que las mujeres se adelantaran a revelar el secreto cultural de su mayor longevidad. Y naturalmente no todas las mujeres temen la muerte temprana de sus esposos, especialmente si se trata de machistas titulares."

Desmond Morris:

"Durante un millón de años, las mujeres estuvieron en el centro de la sociedad y los hombres, en la periferia. Las mujeres se encargaban de la sociedad mientras los hombres estaban de caza. La desgracia que han tenido las mujeres es que, al cabo de un cierto tiempo, los cazaderos pasaron a ser los centros de las ciudades y por ello, en lugar de seguir en la periferia, los hombres empezaron a acudir al centro de las ciudades a hacerse cargo de la situación. 

Mucho mejor nos iría si las mujeres se hicieran cargo de la gran mayoría de las organizaciones. Si las mujeres dirigieran el mundo político en lugar de los hombres, por ejemplo. Yo no creo que los hombres estén hechos o sean más apropiados para la política. Las mujeres lo están mucho más porque son más prudentes por motivos genéticos y no van a cometer equivocaciones estúpidas

Las mujeres han avanzado mucho más que el hombre en la evolución de sus cuerpos; los hombres, por el contrario, se mantienen mucho más cercanos a sus características primitivas. Esto se refleja de una manera muy evidente: las mujeres tienden a vivir cinco años más que los hombres. El hombre sigue siendo más desechable. Por eso, cuando nos movíamos en tribus de pocos miembros, eran los hombres los que iban de caza, porque si morían, bueno, no era tan grave como si moría una mujer: de ella dependía que el grupo no se extinguiese. Es verdad: los hombres son más fuertes, pero el cuerpo femenino es más resistente a las enfermedades y tiene mejor olfato, oído y hasta vista.

Respecto del olfato, hicimos un experimento muy simple. Tapamos los ojos de madres recientes y les fuimos pasando distintos bebes por debajo de las narices. El ciento por ciento pudo reconocer al propio. En cambio, cuando lo repetimos con hombres, sólo el 50 por ciento pudo adivinarlo. Por eso las mujeres son las mejores catadoras de vino. Yo creo que los hombres lo intuían y, para defender su feudo, inventaban leyendas, como la que decía, en la Edad Media, que si una mujer pasaba por una bodega cuando estaba menstruando, arruinaba el vino. Respecto del oído, una madre sabe reconocer a su bebe por el llanto. Entonces, cuando en la sociedad tribal lloraba un bebe, sólo se despertaba su madre, y no las demás. Respecto de la vista, el daltonismo es, básicamente, un problema masculino. Los hombres, a su vez, tienen sus propias ventajas. O sea, en concreto, entre hombres y mujeres no hay superior o inferior, pero somos diferentes.

Una de las consecuencias de que hombres y mujeres no hayan seguido la tendencia evolutiva de la misma forma es que los hombres son ligeramente más infantiles en su comportamiento. Por ejemplo, a los 30 años, los hombres son quince veces más propensos a los accidentes que las mujeres, porque han conservado el elemento de la asunción de riesgos del juego infantil de una manera más clara que las mujeres. Las mujeres primitivas, responsables de todo en la sociedad, salvo de la caza, no se podían permitir errores graves. Como los hombres mantuvieron más características de niños pequeños en su cerebro, además se hicieron más imaginativos y, a veces, perversos. Las mujeres fueron más sensatas y cuidadosas.

La mujer es la única hembra que esconde su momento de ovulación del macho. El mono, en cambio, se da cuenta inmediatamente por el cambio en el comportamiento de la mona, por su nuevo olor, y entonces tienen sexo sólo en ese momento. ¿Por qué no pasa eso con los seres humanos? Disiento con la Iglesia en que no veo que el sexo sea exclusivamente con fines reproductivos. Por el contrario: se hace sin saber si la hembra está ovulando o no, porque el fin es otro: crear vínculos profundos con la pareja. Esto no pasa en ninguna otra especie. A diferencia de los animales, en los que se trata de puro sexo, en la mujer es literalmente cierto que se está haciendo el amor."


 Fuentes:
 http://www.elmundo.es/elmundo/2007/12/26/ciencia/1198667947.html
 http://www.lanacion.com.ar/762731-la-mujer-progreso-mas-que-el-hombre-dice-desmond-morris
 http://www.ted.com/talks/helen_fisher_tells_us_why_we_love_cheat.html
 "Nuestra especie" Marvin Harris.

7 comentarios:

Matriarcal dijo...

Menudos textos, Noemí, sinceros, reveladores y honestos. ¡¡¡Muchas gracias por compartir!!! Deberían ser textos de lectura obligada en bachillerato.

"Cualquiera que piense que hombres y mujeres somos iguales simplemente no han tenido un hijo o una hija", ¡¡¡uau!!! ¡¡¡esto sí que es fuerte!!! Pero lo certifico. Las necesidades reales de la infancia pasan al centro.

Susana dijo...

Interesantísimo blog. Enhorabuena y gracias por compartirlo.

Esa niña que vive dentro de mí dijo...

Me ha encantado este post. ¡Enhorabuena!

Albert Beltran M. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Antropólogaenlaluna dijo...

Hacer de vez en cuando un ejercicio mental sobre el emponderamiento de la mujer viene bien, darle un poco la vuelta a la tortilla y pensar en términos de no patriarcado. Aunque sigo defendiendo un multi-individualismo lejos de las etiquetas que enclaustran a los individuos por ser o tener unas características físicas determinadas.

Devera dijo...

Muchas de las diferencias pasadas y actuales entre los cerebros de hombre y mujer pueden explicarse por la plasticidad del cerebro. Al ocupar a las niñas en unas cosas y a los niños en otras, sus cerebros se desarrollan de manera diferente. En el tema de la resistencia a las enfermedades, es porque la testosterona hace al cuerpo susceptible de infecciones (el característico olor a macho es dado por las bacterias), por eso suelen tener la piel en peor estado. También parece haber diferencias físicas en el campo de los sentidos, especialmente la vista. Los hombres sufren más cardiopatías que las mujeres porque nosotras acumulamos grasa en forma de celulitis que ellos acumulan en las arterias. Pero me parece que achacar el comportamiento infantil de los hombres a su genética cuando no se les ha enseñado a cuidar de sí mismos (en muchas ocasiones), está un poco cogido por los pelos. Y las hembras de bonobo también tienen ovulación oculta, lo que les permite regir sus sociedades a golpe de pelvis en lugar de como lo hacen los chimpancés grandes, a hostias.

Antropólogaenlaluna dijo...

Es verdad Devera, he buscado sobre las hembras bonobo y parece que también ocultan su celo... Por ahí he leído también que "el período estral extendido del bonobo (hembras de la edad reproductiva están en celo durante un 75% de su ciclo menstrual) tiene un efecto parecido a la falta de un "celo" en las hembras humanas." Es decir, que las bonobo realmente están en celo casi siempre!