jueves, 30 de agosto de 2012

Muros de la vergüenza: cercando al tigre.

"El Muro de Berlín era la noticia cada día. De la mañana a la noche leíamos, veíamos, escuchábamos: el Muro de la Vergüenza, el Muro de la Infamia, la Cortina de Hierro… Por fin, ese muro, que merecía caer, cayó. 

Pero otros muros brotaron, y siguen brotando, en el mundo. Aunque son mucho más grandes que el de Berlín, de ellos se habla poco o nada.

Poco se habla el muro que los Estados Unidos están alzando en la frontera mexicana, y poco se habla de las alambradas de Ceuta y Melilla.

Casi nada se habla del Muro de Cisjordania, que perpetúa la ocupación israelí de tierras palestinas y será quince veces más largo que el Muro de Berlín, 

y nada, nada de nada, se habla del Muro de Marruecos, que perpetúa el robo de la patria saharaui por el reino marroquí y mide sesenta veces más que el Muro de Berlín.

¿Por qué será que hay muros tan altisonantes y muros tan mudos?"

Eduardo Galeano.

Desde la Segunda Guerra Mundial se han construido una enorme cantidad de muros fronterizos. La mitad de los muros que se han construido desde la Segunda Guerra — desde hace 72 años — se han levantado en este siglo. En sólo 17 años se construyeron el mismo número de muros fronterizos que en los 55 años del siglo pasado después de la Guerra. La construcción de muros fronterizos en el mundo está teniendo un momento de proliferación a partir de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

El muro de Berlín: el muro del miedo.

Aproximadamente un año después de la construcción del muro de Berlín, Peter Fechter, un obrero de la construcción alemán de 18 años, intentó escapar de la República Democrática Alemana (RDA) junto con su amigo Helmut Kulbeik .
Sin embargo, cuando intentó escalar el muro, los guardias dispararon. Aunque Kulbeik logró atravesar el muro, Fechter fue alcanzado en la pelvis, a la vista de cientos de testigos. Cayó del lado este, donde quedó a la vista de la gente situado en el lado occidental. A pesar de sus gritos, no recibió ayuda médica de ninguna parte y se desangró hasta morir aproximadamente una hora más tarde. Las razones que dieron tanto un lado como el otro fue puro miedo. En los días siguientes, el Canciller Konrad Adenauer escribía a Nikita Jrushchov protestando porque en "una gran ciudad del mundo civilizado" se negara los primeros auxilios a un joven.

Algo que se ha de saber es que en el muro de Berlín murieron 79 personas en 28 años. En las vallas de Ceuta y Melilla han muerto 279 personas en 13 años. La frontera de México ha causado la escalofriante cifra de más de 5.600 muertos desde su construcción en 1994.


Estados Unidos-México: familias divididas.

El muro en la mar.
La frontera entre México y Estados Unidos tiene 3.200 kilómetros. El gobierno estadounidense ha construido un muro metálico en un tercio de su extensión para evitar el ingreso de inmigrantes indocumentados provenientes de México y Centroamérica.
Según la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México han muerto más de 5.600 inmigrantes indocumentados en su intento por cruzar la frontera. La mayoría debido a las altas temperaturas del desierto.
En algunas zonas de la frontera no sólo hay un muro, sino tres vallas metálicas. Su altura promedio bordea los 4 o 5 metros de altura y recientemente ha avanzado la construcción del llamado "muro virtual", una serie de dispositivos tecnológicos como detectores infrarrojos, cámaras, radares, torres de control y sensores de tierra.

Irlanda del Norte: líneas de paz, muros de guerra.
Las llamadas "línea de paz" de Irlanda del Norte comenzaron a ser levantadas hace 40 años en Belfast como medida temporal, pero continúan en pie. Son una serie de barreras de separación entre comunidades católicas y protestantes. Van desde unos pocos centenares de metros hasta cinco kilómetros.
El último de los muros se levantó en fecha tan reciente como en el 2008, en los terrenos de una escuela primaria de norte de Belfast, luego de un período de escalada de las tensiones entre las dos comunidades.

Arabia Saudita, el reino amurallado.

Con el objetivo de defender la economía más poderosa del Golfo Pérsico, poseedora de la mayor reserva de petróleo del mundo, el reino saudita fortifica su frontera de 9.000 kilómetros con una de las barreras de seguridad más largas del mundo.

Limita con Yemén, Irak, Barein, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Kuwait y Jordania. Pero en otras, poco pobladas y en el desierto, habrá una barrera virtual: vigilancia satelital, cámaras, radares, sensores electrónicos, centros de detección costeros y aeronaves de reconocimiento para detectar intrusos y enviar patrullas.


Río de Janeiro: entre ricos y pobres.

El gobierno del estado de Río de Janeiro construye varios muros alrededor de algunas de las favelas o barrios pobres. En total, 13 favelas serían rodeadas de hormigón y concreto, para un total de 14 kilómetros de longitud. Su altura va de los 80 centímetros a los 3 metros.
La versión oficial es que es una manera de proteger la vegetación que las circunda. La no oficial es otra, separar a los pobres... o a los ricos?
 
Gaudino, en la favela Rocinha apostilla "Nadie ha venido a hablar conmigo. Voy conservando lo que puedo, no estoy talando, pero no puedo tener una posición acerca de cómo va o no va a quedar, porque no me fue comunicado nada, no me dijeron nada."

No es el único caso:  En Mayo del 2012 las autoridades filipinas decidieron poner un muro alrededor de sus barrios chavolistas, donde vive la escandalosa cifra de un tercio de su población, para ocultarlo de los ministros que se reúnian en la ciudad para una conferencia antipobreza: http://www.comunidadtulay.com/2012/05/manila-tapia-sus-barrios-marginales.html

Sahara Occidental: el muro de la vergüenza.
Al apropiarse del territorio, Marruecos decidió construir un muro en el desierto para defenderse del Frente Polisario, un movimiento político y militar que busca su independencia de Marruecos y la autodeterminación del pueblo saharaui.
El muro es en realidad un conjunto de seis paredes defensivas que en total superan los 2.700 kilómetros. Tiene una altura de entre dos y tres metros y tiene partes de arena, otras de piedra, alambres de espino y minas.
Organizaciones de derechos humanos lo llaman el "muro de la vergüenza" y condenan la existencia de minas antipersonas a lo largo de la pared.



Botswana-Zimbabwe: ¿contra la aftosa o los inmigrantes?

La versión oficial dice que esta cerca tiene como fin impedir la propagación de la fiebre aftosa entre el ganado. La no oficial es que es una forma de detener a los zimbabwenses que trataban de llegar a Botswana de forma ilegal. La economía de Zimbabwe está en ruinas. Como consecuencia, son muchos los habitantes de ese país que tratan de emigrar a Botswana, junto con Sudáfrica una de las economías más prósperas del continente.

Aunque la instalación eléctrica de la cerca nunca llegó a conectarse. No existen patrullas que vigilen la efectividad de la valla. Hoy por hoy, esta dista mucho de parecerse a un muro insoslayable. Varios ríos atraviesan sus 600 kilómetros de longitud, creando intersticios por los que los rebaños pueden cruzar la frontera sin problema.

En cierta ocasión, momentos antes de ser expulsado de Botswana, Edmora le comentaba despreocupado a un periodista: 'Estaré de vuelta mañana por la tarde'.

India-Pakistán: el muro de Berlín de Asia.

Muros, alambradas o fortificaciones se extienden por casi la mitad de los 2.900 kilómetros de línea fronteriza, y la intención manifestada por Nueva Delhi es cubrirla prácticamente toda.
A finales de la década de los años 80, India comenzó a levantar la barrera en los estados de Punjab y Rajastán con el argumento de "combatir el terrorismo".

Raghbir Singh recuerda los días de la Partición. Él tenía 19 años y no olvida los trenes cargados de cadáveres y heridos, los llantos, la tragedia humana de esos "malos tiempos". Antes de que se trazaran fronteras y levantaran muros, dice, "vivíamos como hermanos; a todos nos iba bien".

Baluchistán: un pueblo dividido.

En 2007, Irán comenzó a levantar un muro -que no ha terminado- en su frontera con Pakistán, en la región conocida como Baluchistán.
El objetivo, planteado por las autoridades, es detener el contrabando de productos, el tráfico de drogas y la inmigración ilegal.
También se busca frenar el ingreso de extremistas islámicos a territorio iraní.
Kamal Hyder, periodista de la cadena árabe de noticias Al Jazeera, explica: "Lo que realmente sucede es que Irán quiere detener el nacionalismo baluchi a través de una barrera entre seres humanos que ha causado mucho dolor. Los baluchis, en ambos lados de la frontera, se han quejado porque no les han respetado sus derechos."

Uzbekistán: país cerrado por alambres de púas, minas y cercas electrificadas.
Uzbekistán está flanqueado en buena parte de su perímetro por barreras de alambre de púas.
En 1999, tras un atentado en la capital, Tashkent, el gobierno uzbeko recurrió a estas barreras.
Buena parte de los 1.100 kilómetros de frontera comparte con Kirguistán, Afganistán y Tayikistán. En algunos tramos de la frontera, la instalación de este tipo de cercas no es posible debido a la geografía montañosa de Uzbekistán.



España: las vallas de Ceuta y Melilla.

Para evitar la entrada masiva de inmigrantes africanos sin permiso de residencia, España decidió construir a finales de siglo XX dos barreras físicas en Ceuta y Melilla.
Estas ciudades autónomas ubicadas en territorio africano, al otro lado del estrecho de Gibraltar, representan la entrada más directa a Europa desde África.
Los 8,2 kilómetros de alambrada en Ceuta y 12 kilómetros en Melilla se han ido modernizando desde su construcción en los años '90. Las avalanchas de inmigración ilegal obligaron a las autoridades españolas y europeas a reforzar la seguridad de este sistema de tres vallas paralelas en cada ciudad.

Cisjordania: una barrera en territorio ocupado.

La barrera que divide el territorio entre Israel y Cisjordania está formada por vallas, alambradas, zanjas y placas de cemento de hasta 8 metros de alto. Algunas secciones tienen también sensores, arena para identificar huellas fácilmente, carreteras de patrullaje y zonas de separación o "buffer zones", de hasta 60 metros. La longitud total de la barrera es de 709 kilómetros.
El gobierno israelí inició la construcción de la barrera de separación en 2002 con el objetivo de proteger a sus ciudadanos de ataques palestinos.
Una vez finalizada, aproximadamente el 85% de la barrera divisoria estará sobre territorio palestino ocupado, en el que se incluye Cisjordania y Jerusalén oriental. Sólo el 15% de la estructura sigue la llamada "línea verde", que es la demarcación como frontera entre ambos territorios.
Los graffitis resumen el sentimiento de vergüenza sobre el muro:









Las dos Coreas: el muro del tigre.

La Zona que divide a Corea del Norte y Corea del Sur es una franja de territorio de 4 kilómetros de ancho por unos 250 kilómetros de largo.
Muchos desean que, si se sella la paz entre las dos Coreas, se transforme en territorio accesible. Pero hay otros que prefieren que se mantenga exactamente como está ahora. No son apologistas del conflicto armado: son defensores del medio ambiente.
Dado que, desde que fue creada en 1953, la zona ha estado prácticamente deshabitada y alejada de la influencia del ser humano, se ha transformado en una de las reservas de biodiversidad más ricas de toda Asia.
"Fue un error humano que creó un santuario de vida silvestre", afirma Seung-ho Lee, uno de los cofundadores de una asociación que apuesta por la preservación de la zona.

La riqueza topográfica del lugar (hay cinco ríos y variados ecosistemas: bosques, montañas, praderas y estuarios) ha logrado que, después de ser un escenario de guerra en el que murieron cientos de soldados de ambos lados, sea un escenario natural poco frecuente en el mundo.

Han descubierto que en la zona existen más de 1.100 especies de plantas, cientos de tipos de aves, y más de 80 especies de peces. Además, hay 50 distintas especies de mamíferos, incluyendo (quizás) una especie de tigre de las más raras del mundo.

"A los coreanos les gustan los tigres; podrían convencer a las dos Coreas de hablar de unificación", asegura Lim Sun Nam, un documentalista surcoreano que recorre las zonas durante mucho tiempo con un sólo objetivo: encontrar un ejemplar de una especie del tigre coreano. "La naturaleza tiene más poder que la política para generar el sentimiento de unificación", concluye.

"Cuando nació el padre de mi madre, la frontera no existía. Había dos regiones, el país de Badiar y Casamance, que correspondían a las dos culturas y los dos pueblos que allí vivían. Mi abuelo acostumbraba a pasar la frontera sin mostrar unos papeles que además nunca había tenido. Todos los ancianos actuaban de la misma forma. Un día se los pidieron, pero mi abuelo reprendió al aduanero: "Esta tierra es nuestra desde mucho antes de que naciera tu tierra, así que yo camino por ella según me plazca". Aún hoy, las autoridades respetan a los viejos y hacen la vista gorda ante sus idas y venidas."

"A raíz de la guerra civil de 1998 en Guinea-Bisáu y la llegada de refugiados, nuestro pueblo creció. En este periodo de "crisis humanitaria", como dice la tele, Temanto siguió siendo un lugar abierto. "Ha tierra suficiente para acoger a estos hermanos", decretaron los ancianos. Entre nosotros nadie paga alquileres, ni por un techo ni por un terreno, y los recién llegados siempre han encontrado a alguien que les ayuda a construir su choza o a sembrar la primera cosecha. Al año siguiente, tienen que arreglárselas solos, pero mientras tanto, nadie pasa hambre."


Mahmud Traoré, "partir para contar"




La casa de Anahit y Makar quedó entre dos países: Armenia y Georgia. El baño de su casa, el bosque donde él trabaja de guardabosques y la iglesia donde rezaban, quedaron en Armenia; el resto en Georgia. Al baño les dejan ir, (sin papeles, o al menos con papel del baño, bromean ellos) pero no al bosque; y rezar, rezan a distancia.

Cosas de las fronteras, les preguntaron dónde querían que quedara su casa.

Makar lo tuvo claro: "Pero si el resto del pueblo vive en Georgia, ¡cómo voy a vivir yo solo en Armenia!" Su nacionalidad es su gente. En su pueblo, cuentan, griegos, armenios y azerís viven como hermanos.

"En Armenia, si algo está por encima de mapas y planos es la creación y fortalecimiento de lazos sociales" explica la antropóloga Virginia Mendoza, en su libro Cuaderno armenio.

Un proverbio armenio dice "los perros que se pelean entre ellos, se unen a los lobos".

Fuentes:
Más muros:  http://en.wikipedia.org/wiki/Separation_barrier
http://www.sentimientosmanuedu.com.ar/Historias/Historias/elbigote/elbigote.html

martes, 28 de agosto de 2012

Amargi: Anulación de las deudas o retorno a la madre.

"Ni los bancos ni las autoridades públicas calcularon la capacidad económica realista de pagar, es decir, pagar sin contraer la economía. Para decir las cosas de modo terminante: el resultado ha sido una economía chatarra." 
 Michael Hudson es ex economista de Wall Street.

"[Entemena] hizo que el hijo vuelva a la madre, que la madre retorne al hijo, declaró la liberación de las deudas y sus intereses."

"Retorno a la madre" es amargi, el término que los sumerios empleaban para referirse a la libertad. Así, la primera referencia escrita del concepto de libertad en la historia de la humanidad está íntimamente vinculada a la remisión de las deudas y de las obligaciones. Un sucesor de Entemena, Urukagina o Uruinimgina (hacia 2.350 a.C.) fue célebre por sus reformas sociales, entre las que se incluye la anulación de las deudas. Un elogio a su persona relata:
"Él liquidó y canceló las obligaciones de las familias sometidas por deudas, ciudadanos de Lagash que vivían como deudores por los impuestos de granos, los pagos de cebada, robo u homicidio"

El Código de Hammurabi nos legó un conjunto de reglas y de juicios sobre las relaciones entre los poderes públicos y los ciudadanos. Lo que la mayor parte de los manuales de historia no señalan es que Hammurabi proclamó en varias ocasiones una anulación general de las deudas de los ciudadanos con los poderes públicos, sus altos funcionarios y dignatarios. Lo que se ha llamado el Código de Hammurabi, fue escrito probablemente en 1762 antes de J.C. Su epílogo proclamaba que:

“el poderoso no puede oprimir al débil, la justicia debe proteger a la viuda y al huérfano (…) a fin de hacer justicia a los oprimidos”.

A fin de garantizar la paz social, el poder anulaba periódicamente todas las deudas y restauraba los derechos de los campesinos. Los historiadores han encontrado cuatro anulaciones. Estas proclamaciones de anulación de deuda eran ocasión de grandes festividades, generalmente en la fiesta anual de la primavera.

En las diferentes lenguas mesopotámicas existen expresiones que designan estas anulaciones para borrar la deuda y poner las cuentas a cero: amargi en Lagash (Sumer), nig-sisa en Ur, andurarum en Ashur, misharum en Babilonia, shudutu en Nuzi.

En palabras de Michael Hudson,economista:

"Las leyes de Hammurabi cancelaban sus deudas en tiempos de inundaciones o sequías. Todos los gobernantes de la dinastía babilonia comenzaron su primer año completo en el trono anulando las deudas agrarias para eliminar las deudas atrasadas proclamando una pizarra limpia. Los esclavos por deudas, derechos sobre tierras o cosechas y otros compromisos se devolvían a los deudores para “restaurar” el orden a una condición “original” idealizada de equilibrio."

"La lógica era bastante clara. Las sociedades antiguas necesitaban preparar al ejército para defender sus países, y eso requería liberar a ciudadanos endeudados de la esclavitud. Las leyes de Hammurabi protegían a los conductores de cuadrigas y a otros combatientes contra la esclavitud por deudas, e impedían que los acreedores se apoderaran de las cosechas de inquilinos en tierras reales y públicas y en tierras comunales que debían servicio laboral y militar al palacio"


Aunque la sociedad egipcia del tiempo de los faraones fuera muy diferente de la sociedad mesopotámica, se encuentra la huella evidente de una tradición de amnistía.  El contenido de la piedra Rosetta confirma la tradición de la anulación de las deudas que se instauró en el Egipto de los faraones. Se lee en ella que el faraón Ptolomeo V, en 196 antes de J.C., anuló las deudas debidas al trono por el pueblo de Egipto y más allá. Ramsés IV proclamó que quienes huyeron podían volver al país. Quienes estaban encarcelados eran liberados. Su padre hizo igual.

Una de las motivaciones fundamentales de las anulaciones de deuda era que el faraón quería disponer de un campesinado capaz de producir suficientes alimentos y disponible cuando fuera necesario para campañas militares. Por estas dos razones, era necesario evitar que los campesinos fueran expulsados de sus tierras por la influencia de los acreedores. El faraón Diodoro de Sicilia razonó que:

“Los cuerpos de los ciudadanos debían pertenecer al Estado, con el fin de que pueda disponer de los servicios que sus ciudadanos le deben, en tiempo de guerra y de paz".


También se constata que los emperadores de Siria del primer milenio antes de J.C. adoptaron igualmente la tradición de anulación de las deudas. Lo mismo ocurrió en Jerusalén, en el siglo V antes de J.C. Como prueba, en 432 antes de J.C., Neemías proclama la anulación de las deudas de los judíos endeudados. Es en esa época cuando se redacta la Torah. Esta tradición formará parte de la religión judía y de los primeros textos del cristianismo que proclama la obligación de anular las deudas cada siete años y en cada jubileo, es decir, cada 50 años, aunque su significado cambia finalmente con el advenimiento del cristianismo ("así como nosotros perdonamos a nuestros deudores").David Graeber, antropólogo, lo explica:
"En sánscrito, hebreo y arameo,  “deuda”, “culpa” y “pecado” son la misma palabra. Gran parte del lenguaje de los grandes movimientos religiosos –concienciación, redención, contabilidad kármica y demás- están tomados de las finanzas antiguas. Pero lo hicieron para algo completamente diferente: como una manera de decir que las deudas no son sagradas y que el perdón de la deuda, la capacidad de anular la deuda o de tomar conciencia de que las deudas no son reales, son los actos verdaderamente sagrados."
Michael Hudson añade:

"El hecho de que los principales acreedores en Medio Oriente fueran el palacio y los templos hacía que fuera políticamente fácil anular las deudas. Siempre es fácil anular deudas debidas a uno mismo. Incluso los emperadores romanos quemaban los registros de impuestos para impedir una crisis. Pero se hizo mucho más difícil cancelar deudas debidas a acreedores privados que es lo que se propagó en comarcas mediterráneas después." 

"Al llegar el siglo II casi un cuarto de la población de Roma estaba reducida a la esclavitud por deudas. En el siglo V la economía colapsó por falta de dinero. La caída del Imperio Romano demuestra lo que pasa cuando no se limitan las demandas de los acreedores."

"Las deudas aumentan exponencialmente, absorbiendo el excedente y reduciendo a gran parte de la población al equivalente de la esclavitud por deudas. Restaurar el equilibrio económico es el grito de la antigüedad: la anulación del crecimiento excesivo de las deudas"

Y sin embargo, hoy la devolución de la deuda constituye innegablemente un tabú. Es presentada por los jefes de estado y de gobierno, los bancos centrales, el FMI y la prensa dominante como inevitable, indiscutible, obligatoria, y bajo el lema "salvemos los bancos"

"Si Aristóteles anduviera por aquí, dudo mucho que pensase que la distinción entre alquilarte  para trabajar y venderte para trabajar es algo más que una bonita retórica legal. El concluiría, muy probablemente, que somos simplemente esclavos." dice David Graeber.

Marvin Harris, otro antropólogo, ahonda más en este concepto moral: 

"La ropa de marca, los coches deportivos italianos, la alta tecnología, las frecuentes expediciones de compra, los fines de semana en la costa, los restaurantes caros... Si esto implica endeudarse con tarjetas de crédito, retrasar el matrimonio y vivir en apartamentos libres de niños... ¿cabe imaginar mejor prueba de lealtad hacia los superiores?"

Hoy por hoy, el sentimiento de deuda con el otro siempre ha estado muy vigilado en toda sociedad igualitaria y sin Estado, de tribus o pequeñas aldeas donde todo se comparte, donde nada es privado y el trueque es ley. En estas sociedades es ofensivo mostrar cualquier signo de generosidad e incluso dar las gracias, porque eso significa primero que no se esperaba esa generosidad del otro y que se calcula lo que se recibe y lo que se da, y en estas sociedades la reciprocidad tiene que seguir siendo una norma común y espontánea, no algo medido y provocado. En este caso, las normas de cortesía no son bienvenidas. Como decía Pierre Bourdieu: "las concesiones de cortesía implicaban siempre concesiones políticas, son los impuestos simbólicos que deben pagar los individuos"  

Un ¡kung se lo explicó al antropólogo Richar Lee:
 
“No podemos aceptar ésto, rechazamos al que alardea, pues algún día su orgullo le llevará a matar a alguien. Por esto siempre decimos que su carne no vale nada. De esta manera atemperamos su corazón y hacemos de él un hombre pacífico.”

"Al día o dos de llegar a Vana hallamos a un nativo gravemente enfermo de neumonía" contaba un misionero británico llamado W.H. Beatley, en el Congo. "Comber lo trató y lo mantuvo vivo a base de una fuerte sopa de gallina; se le brindaron atentos y numerosos cuidados en cada visita. El hombre ya estaba curado para cuando nosotros debíamos reemprender el viaje.

Para nuestra sorpresa, vino a pedirnos un regalo, y cuando rechazamos dárselo se quedó tan sorprendido y disgustado como nosotros. Le sugerimos que era él el que debía hacernos un regalo en señal de agradecimiento. Nos respondió:

- "Desde luego los blancos no tenéis vergüenza!"

Lucien Lévy-Bruhl compiló una lista de historias similares. Por ejemplo, un hombre salvado de morir ahogado que procedió a pedir ropas bonitas a su rescatador, u otro que al sanar pidió un cuchillo.

Quizás, para las comunidades de las economías humanas, pagarles por haberles salvado la vida es un insulto: una manera de decirle que, aunque le ha salvado la vida, no quiere saber nada más de él.

Al igual que nuestros padres considerarían un insulto si nos empeñáramos en pagarles todos los gastos que realizaron para nuestra crianza. Porque el intercambio nos permite cancelar nuestras deudas, y nos ofrece una manera de quedar en paz. Pero también es una manera de acabar con una relación.

Por eso, uno puede preferir no cancelar las deudas con los vecinos...
David Graeber, antropólogo, añade:  
"Una vez que se comprende que los impuestos y el dinero comienzan con la guerra es más sencillo comprender lo que ha sucedido. Cualquier mafioso comprende esto: si se quiere tomar una relación de extorsión violenta, de puro poder, y encima, hacer que parezca que las víctimas tienen la culpa, hay que convertirla en una relación de endeudamiento. La cuestión fundamental es que el único paso posible después es decir:
 “espera un minuto, 
en realidad... 
¿Quién debe qué a quién?” 

El recuerdo de Entemena fue saqueado en Iraq: "Que le corten la cabeza!!" gritaron, y para salvarse del naufragio los poderosos decretaron la deuda infinita...
¿No deberíamos Retornar a lo humano, al Cuidado, a la Madre?:

 Lo que queda de Entenema.

Fuentes:

Entrevista a David Graeber:

The !Kung San: Men, Women and Work in a Foraging Society. Richard Lee.
Social Justice in the Ancient World, K. D. Irani, Morris Silver.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Antropología del cerebro: la cultura con conciencia.

Pueden haber gatos sin sonrisas pero nunca una sonrisa sin gato.
(Alicia en el país de las maravillas)



Nuestro cerebro es una chapuza tendente a averías. El problema del cerebro es que es un ente vivo y no un motor (que puede pararse) o un ordenador (que puede reiniciarse). Cuando se dan estas circunstancias se provoca sufrimiento. 
Es seguro que nuestros ancestro sufrieron: frio, hambre, decepción y dolor... y esta es precisamente la razón de la emergencia de la conciencia humana.
El cerebro humano no puede desenchufarse o pararse como un motor pero puede hacer crear otra cosa destinada a aliviar su sufrimiento: la cultura. Es la tesis de Roger Bartra, antropólogo, desarrollada en su libro "Antropología del cerebro"

Los primeros hombres anatómicamente modernos de hace unos 250 mil años contaban con una cultura formada por unos pocos componentes: habla, sistemas de parentesco, imaginería visual, música, danza, mitología, ritual y memoria artificial. Por supuesto, se apoyaba en las habilidades para producir y usar instrumentos primitivos, y sobre todo la idea de grupo: la evidencia de que los otros seres poseen intencionalidad igual que nosotros mismos. Bartra llama prótesis tanto a la cultura, a los símbolos, al lenguaje y en suma a la sociedad. A partir del momento en que se inventó la cultura nuestra especie dejó de ser “natural” y se convirtió en “cultural”. Y la cultura evoluciona más rápido que la evolución.

Estas muletas cognitivas que le dieron cobertura e hicieron su vida más soportable (la tecnología, la ciencia, el saber-compartido, el arte y la conversación) estas prótesis, que Bartra llama exocerebro, no son ninguna energía metafísica que puede separarse del cuerpo como el gato de Cheshire de Alicia en el País de las Maravillas. A su vez están estrechamente vinculados al entramado neuronal. Es un feedback entre la cultura y el cerebro.

Son los órganos sensoriales los canales por donde discurre esta comunicación entre exocerebro y endocerebro y nuestra conciencia es la que hace de enlace. La conciencia no radica simplemente en el percatarse de que hay un mundo exterior (un hábitat), sino en que ese habitat “funciona” como si fuese parte de los circuitos neuronales, como un cerebro por fuera. A la vez, el cerebro es sensible al hecho de que es incompleto y de que necesita de un hábitat externo. La conciencia es el enlace.

Si suponemos que la extraña criatura dotada de una epidermis neuronal es capaz de colorear su vientre cuando piensa en rojo, y otros organismos de la misma especie lo pueden contemplar e identificar, entonces nos acercamos a nuestra realidad: el exocerebro cultural del que estamos dotados realmente se pone rojo cuando dibujamos nuestras experiencias con tintas y pinturas de ese color.
Pero hay algo que nos diferencia con el resto de los animales y sus señales, y es que carecen de símbolos. Un ejemplo es el experimento con unos polluelos de una gaviota. Apenas salen del cascarón, comienzan a  picotear la mancha roja que su madre tiene en el pico amarillo: ella entonces les da comida. A estos polluelos se les presentó simplemente un palo amarillo con tres rayas rojas, y éstos incluso mostraron mayor entusiasmo ante este curioso artefacto que ni siquiera se parecía a un pico de gaviota. Aquí es donde entra la idea que expone Bartra en palabras del Dr Ramachandran:

"Si las gaviotas argénteas tuvieran una galería de arte, colgarían en la pared un largo palo con tres rayas rojas; lo venerarían, pagarían millones de dólares por él, lo llamarían Picasso, pero no entenderían por qué... por qué quedan hipnotizadas por esta cosa aún cuando no se parece a nada"

Esta atracción humana por ciertos rasgos enfatizados y deformados se expresa por ejemplo en figuras antropomórficas con rasgos sexuales amplificados, como las famosas venus prehistóricas o las representaciones fálicas. Pero aquí habría una conexión entre señales que recibe el cerebro y los símbolos del culto a la fertilidad. Hasta donde se sabe el cerebro sólo es capaz de procesar señales (rasgos sexuales) pero no símbolos (la fertilidad). Eso nos lo dan los modelos socioculturales, y cada uno de forma diferente.

Otro ejemplo es el cuadro de Magritte, que nos plantea una duda: ¿para que queremos algo que no es una pipa, sino sólo su representación, si podemos tener una de verdad y fumarla con deleite? ¿Para qué queremos el arte si tenemos la vida cotidiana? Porque nos permite traducir lo que parece intraducible. Y sobre todo, porque la conciencia es “aquello que sabemos de una forma compartida” y que incluye la recursividad, “una percepción que percibe que percibe”. Una recursividad compartida con otros seres semejantes que a su vez también tienen recursividad. Es así como se mira el arte.

En plena búsqueda angustiosa de su identidad, Rimbaud dejó caer una frase inquietante: "Je est un autre" Yo es otro. La conciencia de nuestra identidad individual se extiende y abarca a los otros. El poeta nos recuerda que la conciencia nace mediante el concurso de otros, gracias a que nos confundimos con ellos para afirmar nuestra perecedera identidad. Así, perdemos el alma pero ganamos la conciencia.

A pesar de que el cerebro aloja más de 30 mil millones de neuronas y que éstas forman parte de una red de unos mil millones de millones de conexiones sinápticas, las estructuras sociales y culturales no caben en él: no hay manera de que el cerebro pueda absorber y contener en su interior más que una pequeña parte de los circuitos socioculturales. El cerebro, como dice el poema de Emily Dickinson, es más vasto que el cielo, más profundo que el mar; pero la cultura humana lo desborda con creces.

A Genie se la prohibieron. Su padre la había mantenido encerrada todo el tiempo desde la edad de 20 meses hasta los 13 años, en una habitación, atada con camisas de fuerza y aislada de la familia. Le castigaban si hacía ruido. Le habían prohibido mantener ninguna relación social con su entorno. Al salir de su encierro no podía entender más de una docena de palabras, no hablaba, no mascaba alimentos, pesaba apenas 27 kg, medía 1,37 cm, era incontinente y no podía siquiera llorar. Aprendió algunas palabras, matemáticas, y recibió cuidados maternales, pero a los cinco años llegó a un límite de sus habilidades y sus normas sociales eran muy escasas. Fue cayendo en un silencio taciturno y fue transladada a una institución para adultos inválidos. Genie no fue capaz de construir un nexo con el exocerebro.

Helen Keller, sorda y ciega de nacimiento, tuvo mejor suerte. En sus primeros años, no tuvo contacto con el exterior, vivía como relata ella "en un mundo que era un no-mundo" "un tiempo inconsciente, aunque consciente, en la nada" y rehusaba de ser acariciada. En un pozo, comprendió que los signos que la maestra le deletreaba en una mano simbolizaba el líquido fresco que se derramaba sobre la otra, es decir, comprendió por primera vez la relación entre las señales y las cosas del exterior, lo que simbolizaban. Allí atrapó en sus manos el fluido que la conectaba con el mundo, la comunicación con el exterior. Y no deja de perfeccionarlo. Ella misma lo explica cuando, molesta, critica a quienes creen que los ciegos y los sordos no tienen derecho moral de referirse a la belleza, los cielos, las montañas, los pájaros y los colores. "Y sin embargo, un espíritu atrevido me impulsa a usar palabras sobre la visión y el sonido cuyo significado puedo adivinar gracia a a analogías y fantasías"

"Cuando consideramos lo poco que se ha descubierto sobre la mente, ¿no es asombroso que uno presuma que puede definir lo que uno puede conocer o no conocer? Admito que puede haber innumerables maravillas en el universo visible. De igual manera, oh confiado crítico, hay una miríada de sensaciones que yo percibo en las cuales tú ni sueñas" 

Ella, más que la mayoría, gracias a sus terribles carencias fue capaz de reconocer en la cultura las prótesis simbólicas que le permiten sustituir las sensaciones auditivas y ópticas. No es muy diferente a lo que hacemos leemos los versos de un poeta, o escuchamos una música que nos evoca a algo.

La sinestesia es una condición en la que diferentes señales se cruzan y se mezclan. Así, una señal táctil produce un sabor amargo, una nota musical al ser escuchada provoca que se vea el color azul o ciertos números son vistos de diferentes colores. Una persona con sinestesia conecta, por ejemplo, el número 5 con el color rojo. Hay autores que suponen que esta condición puede ayudar a comprender el origen del lenguaje, de como los primeros homínidos asociaban símbolos y metáforas a partir de sensaciones visuales y sonidos. Una palanca importante para la formación de los nombres para los objetos. Actualmente, se podría decir que los medios masivos de comunicación son las que envuelven al hombre occidental en una sesión diaria de sinestesia. 


Artista: Carlos Barberena

"Antropología del cerebro. La conciencia y los sistemas simbólicos" Roger Bartra.

lunes, 20 de agosto de 2012

El progreso: el nuevo colonialismo.

"Nadie puede decirme como vivir. Si yo fuera al ministro y le dijera "váyase de su casa" pensaría que estoy loco" Bosquímano Botsuana.

 
“No es que los yanomami no quieran el progreso u otras cosas que tienen los hombres blancos. Lo que quieren es poder elegir y que el cambio no les venga impuesto, lo deseen o no. No estoy diciendo que esté en contra del progreso. Creo que es muy positivo cuando los blancos vienen a trabajar entre los yanomami, a enseñar a leer y escribir, y a plantar y usar plantas medicinales. Para nosotros, esto es progreso. Lo que no queremos son las empresas mineras, que destruyen la selva, o a los mineros que traen tantas enfermedades. Estos blancos deben respetar a nuestra tierra yanomami. Los mineros traen armas, alcohol y prostitución, y destruyen toda la naturaleza donde quiera que van. Para nosotros, esto no es progreso. Queremos progreso sin destrucción.” Davi Kopenawa, líder y chamán yanomami.

 
“Cuando hablamos de la tierra, no nos referimos a una propiedad o territorio, ni siquiera hablamos de un pedazo de tierra sobre el que establecemos nuestras moradas o en el que plantamos nuestros cultivos. Se trata de algo realmente sagrado. ¿Existe algún pueblo de cualquier parte del mundo que no venere su tierra natal? ¿Hay algún ser humano que no respete su tierra natal, incluso en el caso en que no vaya a regresar a ella?" Declaración cherokee, Estados Unidos.


“Sólo para el hombre blanco la naturaleza era un "yermo salvaje" y sólo para él la tierra estaba infestada de animales salvajes y de gente salvaje. Para nosotros era mansa.”
"Cuando un hombre teme al bosque, quiere controlar el bosque, y lo que no puede controlar, lo quiere destruir." Luther standing bear (oso de pie), sioux lakota oglala, 1900.


"Volverme rica, para qué sirve eso" Matriarca mosuo.
 
 
"Se han repartido África sin consultarlo. Se sorprenden de que estemos desunidos. Una parte del imperio Mandiga, se encuentra donde los Wolof. Una parte del imperio Mossi, se encuentra en Gana. Una parte del imperio Sousso, se encuentra en el imperio Mandiga. Una parte del imperio Mandiga, se encuentra donde los Mossi. Se han repartido África, sin consultarnos, sin preguntarnos, sin advertirnos." Tiken Jah Fakoly, cantante.


"Para el capitalismo el capital es lo más importante, para el comunismo el hombre es lo más importante, pero para la comunidad, para el pueblo indígena originario, la vida es lo más importante" Fernando Huanacuni Mamani, aymara.


"Un día iba viajando por Francia con mi esposa, admirando el paisaje mientras conducía. Pasamos ante un extenso cementerio que estaba recién pintado y adornado con flores. Mi esposa comentó:
—Rimpoché, mira qué pulcro y qué limpio lo tienen todo en Occidente. Hasta los lugares donde depositan los cadáveres están inmaculados. En Oriente, ni siquiera las casas donde vive la gente están tan limpias.
—Ah, sí —repliqué—, es verdad; es un país muy civilizado. Tienen unas casas maravillosas para los cadáveres de los muertos. Pero, ¿no te has fijado? También tienen casas muy bonitas para los cadáveres de los vivos”.
Sogyal Rimpoché, maestro budista.

“Éstos son los hombres civilizados que roban y asesinan y torturan y rezan y lo hacen todo en nombre de la “Ciencia”. Mi pobre gente no sabe que hay meteoritos que caen de una estrella. Pero todos saben que hay que alimentar al hambriento y calentar al que tiene frío y cuidar a los desvalidos; y lo hacen. ¿No sería triste que olvidaran todo eso y se civilizaran y que cambiaran la bondad por la ciencia?” 
Minik, esquimal que fue llevado a Nueva York siendo pequeño. 1909. La trágica historia aquí:
http://unaantropologaenlaluna.blogspot.com.es/2011/09/minik-un-inuit-en-nueva-york.html

 

“Ahora lo sé: no hay nada que esté mal en los pies de los sáldu. Lo que está mal es lo que vosotros llamáis zapatos. ¿Cómo sabes por dónde andas cuando tus pies no tocan la tierra?"
Ishi, el último de su tribu Yahi que fue llevado a San Francisco. 1908. La trágica historia aquí:
http://unaantropologaenlaluna.blogspot.com.es/2011/11/ishi-y-el-hombre-del-agujero-los.html

 
"El homo sapiens se muestra orgulloso de poseer el mayor cerebro de todos los primates, pero procura ocultar la circunstancia de que también tiene el mayor pene" Desmond Morris, zoólogo y etólogo inglés.

 
"La pobreza tiene nombre y la pobreza se llama Nestlé, Coca Cola, Samsung, Bayer, Banco de Santander y compañía." Arcadi Oliveres, economista.

 
"Mi mayor temor es que si nos dejamos llevar hacia esta cultura única, mundial, genérica y amorfa, no sólo se reducirá el rango de la imaginación humana, a un modo de pensar estrecho, sino que un día nos despertaremos como de un sueño habiendo olvidado incluso que existieron otras posibilidades" Margaret Mead, antropóloga.

 
"Para mi no es negativo saber que habrá grandes cambios. Es la evolución. Nada permanece igual. Pero debéis aprender a plantar algo: es la primera conexión. Debéis tratar todas las cosas como espíritu. Daros cuenta de que somos una sola familia. Nunca es nada como el fin. No hay un fin de la vida"

"El mundo se ha convertido en un mercado de recursos ilimitados. Cuando hablas de recursos estás hablando de tus familiares, y de nuestra familia. Los peces no son un recurso, son una familia. Se requiere de todo el respeto." 

"A medida que corréis el último tramo, corréis hacia la meta y allí se encuentra el muro de piedra.

Y no estáis tirando de las riendas,

no os estáis deteniendo,

de hecho estáis acelerando!"

Floyd "Red Crow" Westermann, etnia Sioux.

Corto de animación llamado Pajerama, de Leonardo Cadaval, sobre la imposición del progreso:



miércoles, 15 de agosto de 2012

Las últimas tierras vírgenes: los últimos testigos blancos.

"Cualquier tonto puede destruir los árboles. Ellos no pueden escapar." John Muir.(1838-1914)

"No, la vieja África pertenece ya al pasado, y yo vi como desaparecía" John Hunter.(1887-1963)


"Lo que ahora permanece, comparado con lo que hubo, es como el esqueleto de un hombre enfermo" Platón.


En 1930, el antropólogo Claude Lévi-Strauss observó en Brasil cómo las tierras vírgenes eran destruidas por la colonización industrial. "Tristes trópicos" está lleno de admiración ante la belleza natural: «La selva amazónica parece un nuevo mundo planetario»; y también de críticas ante la fealdad destructora: «Como un animal senescente, cuyo caparazón se espesa [...] y no permite respirar a la epidermis, la mayor parte de los países europeos deja que sus costas se obstruyan con villas, hoteles y casinos [...] las playas, donde el mar nos entregaba los frutos de una agitación milenaria, bajo el pisoteo de las muchedumbres sólo sirven para la disposición y exposición de los desperdicios».

Vladimir K. Arseniev recorrió Siberia a principios del siglo XX. Capitán del Ejército ruso, geógrafo y explorador, rindió homenaje al guía que le acompañó en sus expediciones cartográficas para los zares. La gran película 'Dersu' 'Uzala' (1975) narra esta aventura. Pero Dersu Uzala existió de verdad.
Era un cazador de la etnia goldi contratado para recorrer las montañas de Sijoté-Alín, entre Rusia, China y Corea. En aquellos viajes, los duros cosacos se convierten en tímidos conejillos enfrentados al recio ambiente de la taiga. Salvan la vida gracias al sabio cazador, que lee e interpreta los más mínimos indicios en la naturaleza que los rodea

En su mentalidad animista, todo tiene personalidad, desde la piedra al animal, y con todo se comunica. Y ese mundo de relaciones tan amplio implica una ética, una forma de solidaridad con todo lo salvaje y lo humano, incluso aquello que no se conoce. Arseniev se rinde ante Dersu, pero el ruso también descubre que Dersu y su mundo están desapareciendo por culpa de él mismo. Los trenes, los leñadores, los colonos y sus ciudades borran lo salvaje. El destino del entrañable cazador goldi es el mismo que el de la taiga: perderse.

Esto es lo que escribe Arseniev cuando vuelve tiempo después a un rincón especial para él: «No reconocí más el lugar; todo había cambiado. Una colonia entera se había creado cerca de la estación, donde se habían empezado a explotar canteras de granito, a abatir el bosque, y se desbastaban traviesas para construir la vía férrea [...] los dos grandes árboles habían desaparecido, reemplazados por rutas, terraplenes y excavaciones de fecha reciente».

La conquista del Far West americano también tuvo testigos de excepción como John Muir (1838-1914). Él mismo fue un granjero llegado a Wisconsin desde Escocia cuando era niño. Sus caminatas por un país salvaje con una manta y un poco de pan como todo equipaje le llevaron a dar la voz de alarma sobre el destrozo que los colonos estaban produciendo en la salvaje América.

John Muir fue muchas cosas: explorador, viajero, granjero, naturalista, inventor, filósofo, escritor, pero aquello que le da un lugar en la historia es que es uno de los padres del conservacionismo y piedra angular, absolutamente fundamental, de la cruzada en defensa de la naturaleza. También se relaciona con los pueblos indios, y a partir de la humildad y el respeto, no desde la soberbia y la superioridad colonial de sus coetáneos.

Cuando Muir explora y viaja, la inmensa mayoría de las tierras de Estados Unidos, Canadá, Alaska son tierras vírgenes, prácticamente por descubrir y explotar, con una naturaleza en estado primigénico no modificada por la actuación humana. Mientras que las generaciones contemporáneas a Muir ven en aquellas tierras minas de carbón, bosques para talar, prados para las reses o simples explotaciones ganaderas, Muir descubre allí la esencia de la naturaleza, y se imbuye de la convicción de la obligación del ser humano de conservar aquellos parajes, no explotarlos. La naturaleza es el templo, el santuario del ser humano, y como tal debe ser preservado.

Gracias a Muir se crearon parques nacionales como Yosemite o Sequoia. Hoy, son un vestigio: sólo un 3% de los bosques de secuoyas siguen en pie, y la mayor parte gracias a Muir. Se ganó tanto respeto con sus líricas descripciones de la naturaleza y con sus estudios científicos que Ralph Waldo Emerson o Theodore Roosevelt viajaron desde el Este para encontrarlo en las montañas de California. Su mensaje al presidente fue claro: "Cualquier tonto puede destruir los árboles. Ellos no pueden escapar. Sólo el Gobierno puede hacer algo". Y era urgente, ya que ya la mitad de los bosques estaban destruidos en 1909. Muir explicó a Roosevelt que Estados Unidos no podía rivalizar con Europa con su Historia y sus catedrales, pero que su naturaleza suponía una experiencia espiritual y cultural que rivalizaba con los castillos y catedrales de Europa.
Theodore Roosevelt and John Muir, Grizzly Giant Tree, Yosemite National Park, 1903

Otro escocés curtido por una infancia campesina nos dejó un testimonio tremendo de lo que ocurrió en África. Se llamaba John Hunter (1887-1963) y llegó a Nairobi en 1905, a los 18 años. Su oficio fue el de cazador, primero para ganarse la vida con el marfil y las pieles y, después, a sueldo del gobierno colonial para eliminar la fauna problemática. Considerado el último gran cazador, aseguraba haber dado muerte a 350 búfalos, mil rinocerontes, centenares de leones y mil cuatrocientos elefantes, cifras que causan escalofríos sabiendo que casi todas estas especies están hoy protegidas y bajo amenaza de extinción. 

En "Cazador blanco", uno de sus libros de memorias, escribe: «Cuando llegué por primera vez a Kenia la caza cubría las llanuras hasta donde alcanzaba la vista. Yo he sido uno de los últimos cazadores  de los viejos tiempos. Cacé leones en lugares donde ahora se alzan ciudades y disparé contra los elefantes desde la locomotora del primer ferrocarril que cruzó el país.  En el espacio de la vida de un hombre he visto cómo la selva se convertía en tierras de cultivo y tribus enteras de caníbales pasaban a ser obreros de fábrica. [...] Tanto la caza como las tribus nativas, tales como yo las conocí , ya no existen. Los acontecimientos que yo presencié no pueden ser revividos. Nadie verá otra vez las grandes manadas de elefantes conducidas por enormes machos de colmillos que pesaban ciento cincuenta libras cada uno. Nadie escuchará los gritos de guerra de los masai mientras sus lanceros avanzan en la espesura buscando a los leones que han devorado sus vacas. Los hechos que presencié no volverán a suceder jamás. [...] Serán muy pocos los que podrán aún decir que pisan tierras jamás holladas por el hombre blanco. No, la vieja África pertenece ya al pasado, y yo vi como desaparecía».

Hasta ahora hemos visto lo que pasaba en la transición del XIX al XX en América, África y Asia. ¿Dónde está Europa? Es difícil encontrar textos parecidos por una razón: ya no había grandes espacios que destruir en ese entonces. Eso había ocurrido hace tiempo. Y hubo quienes lo contaron miles de años atrás. Hablando sobre la región del Ática, Platón afirma en 'Critias': «Lo que ahora permanece, comparado con lo que hubo, es como el esqueleto de un hombre enfermo [...] hay montañas que ahora no tienen más que comida para las abejas, pero que tenían árboles hace no mucho [...] y estaban enriquecidas por las lluvias de Zeus, que ahora caen sobre la tierra desnuda para perderse en el mar, cuando antes el suelo era profundo y la retenía...». En realidad, la historia clásica está llena de relatos como éste. Hasta "El poema de Gilgamesh", el más antiguo relato escrito de la Humanidad, narra la profanación de un bosque sagrado.

Leer a Muir, Arseniev, Lévi-Strauss o Hunter nos hace comprender hasta qué punto hemos disminuido el mundo en el que vivimos. Los retazos salvajes que restan, como los parques de África, ya le parecían a Hunter un despojo. Cuando Muir recorría California la humanidad tenía 1.000 millones de personas. Ahora somos 7.000 y en 2050 llegaremos a 9.000. Cuando le preguntaron a Levi Strauss sobre el futuro, el dijo "No me pregunte nada de eso. Estamos en un mundo al que ya no pertenezco. El que conocí y amé tenía 1.500 millones de habitantes. El mundo actual tiene 6 mil millones de humanos. Ya no es el mío."

Hablando del momento actual, puede decirse que si quedaba una zona virgen era la de las latitudes árticas. Y ya no existe. Barry López ya contó en "Sueños árticos" (1986) el momento en el que la industria y el calentamiento global empezaban a deformarlo. 

El Ártico está considerado como el barómetro de la salud del planeta. Si quieres ver cómo de sano está el planeta, ven y tómale el pulso en el Ártico” Afirma Sheila Watt-Cloutier, activista inuit. Parece que su pulso no es muy estable: tanto los sami como los inuit coinciden en que ahora el clima es impredecible: “Ya no puedes confiar en las habilidades tradicionales para leer el clima. En los viejos tiempos uno podía saber de antemano qué tiempo haría. Esas señales y habilidades ya no sirven” declara Veikko Magga, saami. ”Los inuit tienen un juego tradicional de malabares. El tiempo hoy es un poco así” Comenta N. Attungala, inuit.

John Muir escribió que un día levantó la cabeza y contempló uno de los espectáculos más grandiosos que la naturaleza ofrece a los ojos del ser humano: una aurora boreal, de “suprema, serena y celestial belleza”

"Sobrecogido por tanta belleza, regresé a mi cabaña, avivé el fuego, me 

calenté un poco y me preparé para ir a la cama, 

aunque demasiado feliz y rico en auroras como para dormirme.” 


Escenas de Dersu Uzala, dirigida por Akira Kurosawa:

video

-¡No hagas eso, no tires la carne la fuego. El fuego se comerá toda la carne. Nosotros nos marcharemos, y si viene la gente y ve la carne, podrá comer!
- ¿Quién va a venir por aquí??
- Viene mucha gente.
- ¿Quién?
- Viene el tejón, y el cuervo también! Y los pequeños ratones, mucha gente! En la taiga nunca estamos solos, NUNCA!


Fuentes:
suplementos/natura/2009/42/
1260226811.html