viernes, 14 de junio de 2013

La patología clínica: la discapacidad, la mujer y la esclavitud.

"Si se sigue estrictamente esta prescripción facultativa, esta práctica preocupante que muchos negros tienen de huir se puede prevenir casi en su totalidad. En el caso de los esclavos "rebeldes e insatisfechos sin causa, azotes diabólicos como "medida preventiva"
Samuel A. Cartwrigh, médico.

 
“Los pájaros nacidos en jaula creen que volar es una enfermedad.”
Alejandro Jodorowski, artista.

Y junto con lo salvaje, lo monstruoso. Fueron los romanos los inventores de esta palabra: monstro, monstrare, monstravi, monstratum, que significa mostrar. Eran seres y hechos sobrenaturales en los que intervenía la voluntad de los diosescon carácter de castigo. Pero también se les asignaba determinadas cualidades: de ahí viene la superstición de que da buena suerte tocar la joroba de un jorobado o pasar por ella un billete de lotería; de ahí también la bendición de los hijra (tercer sexo) en la India, a los que se les llama para estar presentes en las bodas, nacimientos, etc. 
 
Hoy, utilizamos la patologización para etiquetar determinados comportamientos como enfermos, siguiendo de manera mecánica y reduccionista el modelo dicotómico salud-enfermedad. A menudo, esas etiquetas ideológicas se vuelven diagnósticos que sirven para manifestar desaprobación, rechazo y exclusión del mundo “normal” de aquellas personas con cuyo comportamiento no se está de acuerdo. El origen del feminismo, la discapacidad, la esclavitud y el placer sexual femenino son buenos ejemplos.

LA INCAPACIDAD O MINUSVALÍA.


La modernidad trajo la defensa de lo cuantitativo y propuso como incontestable el número, y trajo la revolución industrial, donde sólo tiene valor económico lo que puede expresarse en términos monetarios.

Fue desde esta Revolución Industrial cuando se resaltó la noción de validez/invalidez acorde a las exigencias en la producción industrial, descalificando al inválido en la fuerza de trabajo, lo que conllevó a su marginación en la vida social. Es así como el concepto de discapacidad fue cultural y socialmente construído como patología, y por ende, alejado de los aparatos de representación y de las prácticas de gobierno.

La medicina occidental, como la ciencia clásica occidental, analiza la realidad a partir de una serie de oposiciones: cuerpo/mente, individuo/sociedad, enfermedad/salud, etc., que deben ser estudiados separadamente. El mismo cuerpo está fraccionado en partes cada vez más pequeñas, creando especializaciones (cardiólogo, neurólogo, etc.) Si no tienes o aparentas tener todas las partes de tu cuerpo flamantes y nuevas, se te dirige al estrato de "patología" clínica (junto con la de enfermo mental, homosexual, tuberculoso, prostituta, epiléptico, sordomudo, hemofílico...).

EL ORIGEN DE LA PALABRA FEMINISMO.


Beatriz Preciado, filósofa feminista, queer y del género, nos explica que:

"La palabra feminismo aparece por primera vez en un texto de diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis titulado Del feminismo y del infantilismo en los tuberculosos que publicó en 1871 un médico francés llamado Ferdinand Valére Faneau de La Cour. En ese texto, Faneu de La Cour aseguraba que un gran número de hombres tuberculosos, especialmente si padecían esta enfermedad de forma hereditaria, presentaban una serie de rasgos infantiles y "feministas": cabello fino, pestañas largas, piel blanca y blanda, barba escasa, genitales pequeños, mamas voluminosas... Es decir, la primera vez que se utiliza la noción de "feminismo" es para designar un efecto secundario de la tuberculosis que tiene como signo más claro la feminización del cuerpo masculino. Una feminización que, por tanto, se concibe como patológica. Curiosamente, el texto de Faneau de La Cour tuvo bastante "éxito mediático" y Alejando Dumas (hijo), que era un periodista muy activo en la época, utiliza la noción de feminista para descalificar a aquellos hombres que apoyaban la "causa de las ciudadanas". Hombres que, según Dumas, corrían el "peligro" de sufrir un proceso de feminización similar al que padecían los tuberculosos.

No será hasta finales del siglo XIX cuando la noción de feminismo empieza a ser empleada por los movimientos sufragistas que reclamaban que las mujeres pudieran participar en igualdad de condiciones que los hombres en el juego democrático. Se trata, por tanto, de una noción que se acuña en el ámbito de los discursos médicos-jurídicos-disciplinarios, al igual que la mayor parte de los conceptos que se utilizan en el campo de las políticas sexuales." "Por eso nuestras luchas están tan estrechamente vinculadas a las políticas de higiene y de gestión de la salud".

LA HISTERIA FEMENINA.


Para la década de 1980 fue eliminada de los libros de neuropsiquiatría la condición de “histeria femenina”, que por decenios se estuvo diagnosticando a mujeres. 

La histeria femenina fue diagnosticada en la era victoriana de manera muy habitual debido al dato comprobado “científica y bíblicamente” de que la mujer solo servía para procrear y no para obtener placer de la relación sexual. Solo a las prostitutas se les permitía tener emisiones parecidas a las eyaculaciones masculinas. La definición de este término fue responsabilidad directa de los médicos y peritos de la época e incluía los siguientes síntomas: desfallecimientos, insomnio, retención de fluidos, pesadez abdominal, espasmos musculares, respiración entrecortada, irritabilidad, pérdida de apetito y “tendencia a causar problemas”.

Para tratar la histeria, se recomendaba como tratamiento en 1860, masajes pélvicos únicamente ejercidos por doctores y masajes de agua por parte de las parteras. Las pacientes diagnosticadas debían recibir esta estimulación de los genitales hasta llegar al orgasmo, una o dos veces en semana. Al considerar el deseo sexual reprimido de las mujeres como una enfermedad, los negocios de clínicas de frotaciones y masturbaciones que curaban el falso padecimiento estuvieron muy en boga. A finales del siglo XVIII ya se vendían dispositivos de hidroterapia con pulsión directa al clítoris, y a mediados del siglo XIX ya existían balnearios de lujo para mujeres en Europa y los Estados Unidos, algo así como un recinto de bidets, en donde las mujeres se reunían a descargar-desahogar sus energías. La compañía Sears incluyó en 1918 el primer consolador en su catálogo de artículos. 
 
Otras mujeres tuvieron peor suerte: en Europa durante los siglos XVIII y XIX se practicó la cliterodectomía a las mujeres. En la Inglaterra victoriana perduró mucho tiempo la controversia acerca de si la clitoridectomía curaba "enfermedades" como la histeria, la melancolía, la epilepsia o el exceso de masturbación y el lesbianismo. Así, por estas creencias se siguió practicando por indicaciones sanitarias hasta bien entrado el siglo XX en países desarrollados como los EE.UU. e Inglaterra.


LA CARA DE BICICLETA.


La “cara de bicicleta” era una enfermedad ficticia de finales del siglo XIX que podía afectar a las mujeres que hicieran uso de sus bicicletas para desplazarse. 

“La postura sobre la bici, el esfuerzo inconsciente de mantener el equilibrio y el sobreesfuerzo físico tienden a producir ‘cara de bicicleta’”, relataba el Literary Digest en 1895. “Un rostro normalmente enrojecido, pero a veces pálido, a menudo con labios más o menos demacrados, un comienzo de ojeras oscuras y una expresión cansada” Además de “cara de bicicleta”, quienes montasen en bici también podían padecer cansancio, insomnio, palpitaciones, dolores de cabeza y depresión. Incluso tuberculosis y un incremento de la libido.

Y es que en la última década del siglo XIX las bicicletas se volvieron instrumento del feminismo: las mujeres podían moverse libremente por las ciudades y podían vestir prendas que les permitieran participar en actividades físicas, liberándose de los corsés y las faldas y sustituyéndolos por pantalones. Pero muchos hombres de la época no vieron con muy buenos ojos la independencia que la bicicleta estaba otorgando a las mujeres, y tampoco el hecho de que no les esperaran en su hogar con las tareas hechas y ojos dulces en vez de cansados.

La feminista y líder del movimiento estadounidense de los derechos civiles Susan B. Anthoy describió en una entrevista de 1896 para el New York World que la bicicleta había hecho por la emancipación de la mujer más que ninguna otra cosa en el mundo.

“Para los hombres, la bicicleta en sus comienzos era un mero juguete, pero para las mujeres, se traba de un corcel con el que poder cabalgar hacia un nuevo mundo”, relataba la revista Munsey el mismo año.


LA HOMOSEXUALIDAD COMO ENFERMEDAD

 

Desde 1973, año en que la Asociación Americana de Psiquiatría eliminó a la homosexualidad del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, la comunidad científica internacional considera que la homosexualidad no es una enfermedad. Posteriormente, en 1990, haría lo propio la Organización Mundial de la Salud. Fue el libro Psychopathia Sexualis de Richard Freiherr von Krafft-Ebing el que popularizó el concepto en 1886. Desde entonces, la homosexualidad se ha convertido en objeto de intenso debate y estudio: inicialmente se catalogó como una enfermedad, patología o trastorno que había que curar. 
Actualmente, aunque todavía hay quien asegura que es una enfermedad mental, la patologización absurda ha pasado al tema de la progenie. Mercedes Valcarce, profesora titular de Psicología Evolutiva de la Universidad Complutense de Madrid, no duda en afrimar que "Los niños de este tipo de parejas no van a tener identidad sexual. Los demás la adquieren porque ven que dos personas, un hombre y una mujer, se han unido para completarse. En cambio, los adoptados por homosexuales tendrían una identidad sexual muy conflictiva".
Paulino Castells, doctor en medicina y psiquiatra experto en temas de familia, también se situaba en esta línea de opinión: "Yo lo que deseo para un niño es que tenga un padre y una madre. Para su identificación y la maduración de su personalidad necesita un modelo femenino y masculino, no un modelo de género sino también de sexo, diferenciado anatómica y psíquicamente".

LOS ESCLAVOS DRAPETOMANÍACOS


La esclava Jacinta, a quien han bautizado cristianamente con ese nuevo nombre para invisibilizar sus orígenes yorubas, se escapa por cuarta vez de la hacienda cafetalera. Sus amos ofrecen, de nuevo, una recompensa por su captura. Alegan que Jacinta padece de sus facultades mentales y que como ella, cualquier otro esclavo que escape, estará alterando el orden natural de las cosas, aquellas que gracias a la iglesia y la biblia dictan que la esclavitud es una institución bendecida y avalada por el único dios verdadero y sus seguidores. Aquellas que alegan que todo esclavo que no desee el cautiverio debe ser considerado un paciente mental. 

Los dueños de la hacienda siguen de este modo y con la bendición de párrocos y obispos, los preceptos de las autoridades en medicina de la época que denuncian que todo fugitivo está enfermo de “drapetomanía”. La palabra “drapetomanía” fue creada en 1851 y acuñada por el reconocido cirujano y benemérito psicólogo del estado de Luisiana, Dr. Samuel A. Cartwright quien alegaba que los negros y negras se contagiaban de la discapacidad de querer escaparse epidémicamente. De hecho, él y sus colegas de las ciencias entendían el padecimiento como “el deseo incontrolable de los negros y negras por la libertad” y se llegó a afirmar que la misma era una consecuencia de los dueños de esclavos que “se dieron a la tarea de comportarse con demasiada familiaridad con los cautivos, tratándolos como iguales”. Dicha disfunción psicológica “inducía al negro a huir de servicio”, y que consideraba el acto como “cualquier otra especie de enajenación mental que debía ser curada para el bien de la humanidad”.


Debido a ello, muchos ancestros fueron atendidos médicamente para incitar la eliminación de los síntomas, así que además de identificar la drapetomanía, Cartwright recetó un remedio:

"Si se sigue estrictamente esta prescripción facultativa esta práctica preocupante que muchos negros tienen de huir se puede prevenir casi en su totalidad. En el caso de los esclavos" "rebeldes e insatisfechos sin causa o señal de advertencia de inminente vuelo” "azotes diabólicos" como "medida preventiva"

Como un remedio para esta enfermedad, los médicos también recomiendan una imposibilidad física prescribiendo la extirpación de ambos dedos gordos.

Mientras, dicen que los cimarrones se reunían en el patio para peinar a las más pequeñas, y gracias a la observación del monte, diseñaban en su cabeza, haciéndoles trenzas pegadas a la cabeza o "tropas", un mapa lleno de caminitos y salidas de escape, en el que ubicaban los montes, ríos y árboles más altos. Los hombres al verlas sabían cuáles rutas tomar. Su código desconocido para los amos les permitía a los esclavizados huir. El origen estaba en el continenete africano, donde ya la cultura Yoruba trenzaba su cabello enviando mensajes a los dioses. El cabello es la parte más elevada del cuerpo, y por lo tanto es considerada como el portal de espíritus para pasar a las almas.


"Si el terreno era muy pantanoso, las tropas se tejían como surcos", dice Leocadia Mosquera, una maestra chocoana de 51 años a quien su abuela le enseñó el secreto de los peinados por considerarla la "ananse" de la familia, es decir, ese ser mítico representado en una araña, que con su astucia y poder, huye de la dominación.


El origen inmediato de la palabra “fármaco” se halla en el sustantivo griego “farmakós”, instrumento o remedio capaz de llevar a cabo un acto expiatorio. En la Grecia arcaica servía para designar al chivo expiatorio, al pecador de la ciudad, con cuyo sacrificio o expulsión violenta, en las fiestas Targelias, ésta se purificaba. Farmakós, el chivo expiatorio, el agente purificador de una ciudad, el hombre que deparaba a la ciudad su limpieza moral, por tanto su kátharsis o catarsis. Catarsis es la purificación emocional, corporal, mental y espiritual, mediante la experiencia de la compasión y el miedo...



Algunas noticias relacionadas:
http://www.lavanguardia.com/vida/20130527/54374878936/deficit-atencion-ninos-ficticio.html
http://www.vanguardia.com.mx/ordenolaiglesiadeholandacastraramenoresporhomosexualidad-1243115.html

Fuentes:
http://revistacruce.com/politica-sociedad/se-solicitan-drapetomaniacos.html  
"¿La muerte de la clínica?" Beatriz Preciado.  http://www.youtube.com/watch?v=4aRrZZbFmBs
http://en.wikipedia.org/wiki/Drapetomania
"El salvaje artificial" Roger Bartra.
Cambiar las gafas para mirar el mundo. Una nueva cultura de la sostenibilidad. - Yayo Herrero, Fernando Cembranos y Marta Pascual (coords.)
http://www.elalmanaque.com/Amor-sexo/MONSTRUO.htm
http://www.elsevier.es/es/revistas/progresos-obstetricia-ginecologia-151/la-mutilacion-genital-mujer-siglo-xxi-13048277-revision-2003?bd=1
http://historico.unperiodico.unal.edu.co/Ediciones/67/08.htm
http://blogs.publico.es/strambotic/2014/07/carabici/
http://www.vox.com/2014/7/8/5880931/the-19th-century-health-scare-that-told-women-to-worry-about-bicycle
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2004/09/30/pediatria/1096566915.html
https://jaimearocha.files.wordpress.com/2015/06/poc3a9tica-del-peinado-afrocolombiano.pdf (pág 119)

viernes, 7 de junio de 2013

¡Mujeres blancas, escuchad!: feminismo negro.

"Creemos que las políticas sexuales en el patriarcado dominan las vidas de las mujeres negras, así como lo hacen las políticas de clase y de raza. Además, con frecuencia, nos es difícil separar la raza de la clase, y de la opresión sexual, dado que en la mayoría de los casos las experimentamos simultáneamente en nuestras vidas" The Combahee River Collective.

“Las mujeres blancas que se dedican a publicar ensayos y libros sobre cómo “desaprender el racismo” continúan teniendo una actitud paternalista y condescendiente cuando se relacionan con mujeres negras (...). Nos convierten en el “objeto” de su discurso privilegiado sobre la raza. Como “objetos” continuamos siendo diferentes, inferiores” 
bell hooks.



bell hooks (escrito en minúsculas), escritora y activista feminista, opina:


"A menudo las feministas blancas actúan como si las mujeres negras no supiesen que existía la opresión sexista hasta que ellas dieron voz al sentimiento feminista. Creen que han proporcionado a las mujeres negras «el» análisis y «el» programa de liberación. No entienden, ni siquiera pueden imaginar, que las mujeres negras, así como otros grupos de mujeres que viven cada día en condiciones opresivas, a menudo adquieren conciencia de la política patriarcal a partir de su experiencia vivida, a medida que desarrollan estrategias de resistencia ―incluso aunque ésta no se dé de forma mantenida u organizada." 

"La fuerza que permite a las autoras blancas no hacer referencia a la identidad racial en sus libros sobre «mujeres», y que son en realidad libros sobre mujeres blancas, es la misma que obligaría a cualquier autora que escribiera exclusivamente sobre mujeres negras a hacer explícita su identidad racial. Esa fuerza es el racismo. Es la raza dominante la que puede hacer parecer su experiencia como la representativa." 

Mientras el feminismo moderno ilustrado se desarrolló a partir de Simone de Beauvoir y su afirmación «No se nace mujer. Se llega a serlo», los discursos de género en el feminismo negro parten de una negación, de una exclusión. Como dice Audre Lorde «Las herramientas del amo nunca desmontan la casa del amo. Quizá nos permitan obtener una victoria pasajera siguiendo sus reglas del juego, pero nunca nos valdrán para efectuar un auténtico cambio». Para dejar de ser constituidas como objetos y pensarse como sujetos, tuvieron que volver a montarse, tomar la palabra, recuperar la voz.

Hazel V. Carby en su ¡Mujeres blancas, escuchad! criticó y cuestionó supuestos conceptos universales centrales en la teoría feminista, que demostró problemáticos en su aplicación a las vidas de las mujeres negras, como «familia», «patriarcado» y «reproducción»:

"No es que deseemos negar que la familia pueda ser una fuente de opresión para nosotras, sino que deseamos examinar, además, cómo la familia negra ha funcionado en su origen como fuente de resistencia a la opresión. Necesitamos reconocer que durante la esclavitud, en los periodos coloniales y bajo el actual Estado autoritario, la familia negra ha sido terreno de resistencia política y cultural contra el racismo.

Las feministas negras venimos explicándolo desde el siglo pasado, cuando
Sojourner Truth señaló la forma en que se negaba la «feminidad» a las mujeres negras.":

"Ese hombre de allí dice que las mujeres necesitan ayuda al subirse a los carruajes, al cruzar las zanjas y que deben tener el mejor sitio en todas partes. ¡Pero a mí nadie me ayuda con los carruajes, ni a pasar sobre los charcos, ni me dejan un sitio mejor! ¿Y acaso no soy yo una mujer? ¡Miradme! ¡Mirad mi brazo! He arado y plantado y cosechado, y ningún hombre podía superarme. ¿Y acaso no soy yo una mujer? (...) He tenido trece hijos, y los vi vender a casi todos como esclavos, y cuando lloraba con el dolor de una madre, ¡nadie, sino Jesús me escuchaba! ¿Y acaso no soy yo una mujer?

Ustedes hablan de esa cosa en la cabeza. ¿Cómo es que le dicen? ¡Eso es, cielo! INTELECTO. ¿Qué tiene que ver eso con los derechos de las mujeres o de los negros? Si mi copa no tiene espacio más que para una pinta, y la tuya para un cuarto de galón, ¿no es feo por tu parte no dejarme tener mi pequeña media medida llena?

Entonces ese hombre pequeño de negro allá, él dice que las mujeres no podemos tener tantos derechos como los hombres, ¡porque Cristo no era una mujer! ¿De dónde viene tu Cristo? ¿De dónde viene tu Cristo? ¡De Dios y de una mujer! El hombre no ha tenido nada que ver con Él.

Si la primera mujer que Dios hizo fue lo suficientemente fuerte para dar vuelta al mundo sola, estas mujeres juntas deben ser capaces de darle la vuelta al mundo en sí mismo ¡y ponerlo del lado correcto para arriba de nuevo! Y ahora que ellas piden hacerlo, ¡los hombres mejor las dejan!"
Ochy Curiel explica como la escritura y feminista blanca Betty Friedan publicó un texto en 1963 titulado "La mística de la feminidad en EEUU" en el que animaba a las mujeres a salir de la depresión y de la dependencia de sus maridos saliendo a trabajar. Las negras alegaron que ellas ya desde tiempos de la esclavitud estaban trabajando en la esfera pública y en la esfera privada, inclusive en los hogares de aquellas amas feministas blancas.

Familia negra:



Hazel V. Carby continúa:

"El uso del concepto de «dependencia» supone también un problema para las feministas negras. Se ha argumentado que proporciona la conexión entre «la organización material del hogar y la ideología de la feminidad». Pero, ¿cómo podemos considerar entonces las situaciones en las que las mujeres negras son cabeza de familia, o en las que, debido a un sistema económico que genera de forma estructural un alto desempleo masculino negro, no son dependientes económicamente de un hombre negro?"

"Las estructuras de la familia negra han sido consideradas patológicas por el Estado y están en proceso de constituirse como patológicas en la teoría feminista blanca. Aquí, irónicamente, la estructura de la familia nuclear occidental y las ideologías propias del «amor romántico» formadas en el capitalismo pasan por más progresistas que las estructuras de la familia negra."

"Las estructuras de la familia negra se ven como propias de sistemas económicos menos avanzados y sus extensas redes parentales se asumen como más opresivas para las mujeres."


Mercedes Jabardo, antropóloga, explica: 

"De hecho, lo que ocurrió en las plantaciones es que los esclavos reinventaron el concepto de familia. Y lo hicieron a partir de su propio bagaje, adaptándolo (adaptándose) a un entorno no solo nuevo, sino hostil. Los términos “hermano” y “hermana”, por ejemplo, son centrales en la experiencia negra en Estados Unidos. Son términos políticos que inmediatamente establecen solidaridad y sentido de conexión entre la gente negra. Ambos términos, inexistentes en lenguas africanas, fueron utilizados por primera vez en América y su uso está muy relacionado con la experiencia de la esclavitud. La conciencia de afinidad racial como base de solidaridad se debió desarrollar en el mismo momento en que los africanos se pusieron en el mismo barco en compañía de esclavistas blancos. Fue entonces cuando tuvieron conciencia de raza, como signo identitario. En ese momento –tal y como argumenta Oyebumi (2001), la conciencia racial transformó el significado de parentesco. Ambos términos (brother / sister), que los afroamericanos utilizan a la par, expresan parentesco en el feminismo negro. El término “sisterhood” (sororidad), que hace referencia a la igualdad entre mujeres, ahora utilizado por las feministas blancas, como signo de expresión identitaria, se lo apropiaron de las comunidades negras aquellas feministas que participaron en el movimiento pro derechos civiles.

Jeanne-Rolande Dacougne explica la importancia de la sororidad con un ejemplo: "A veces te plantan un pozo en medio del pueblo y las mujeres dicen 'pues preferimos hacer 5 km para ir a coger agua del río'. No les preguntan si es un momento importante para ellas." Hay lugares en los que los hombres ocupan y controlan todos los espacios, del ámbito público y del privado. Y donde el hammam o la caminata para ir a buscar el agua representan el único reducto de libertad, de encuentro entre mujeres al margen o en el marco del trabajo cotidiano, para hablar sin tapujos, apoyarse las unas a las otras, reírse, soñar y elaborar estrategias de resistencia. Si se elimina ese espacio, se elimina un único espacio y tiempo de libertad colectiva y de solidaridad exclusivamente de mujeres. 

Junto a estos conceptos, en las plantaciones también se redefinió el concepto de madre, que tuvo entre las comunidades negras una dimensión colectiva, fundamentalmente en los matrimonios polígamos, donde todas
las mujeres adoptan el papel de madres tanto para sus hijos naturales como para los hijos de sus coesposas. En este caso, la tradición africana fue adaptada para hacer frente a las necesidades de la comunidad esclava en América. Este concepto alude tanto a la madre natural como a todas las mujeres esclavas que se ocupaban del mantenimiento y cuidado de los niños. Como ocurría inicialmente con los conceptos de hermano/hermana era, de nuevo, una estrategia de lucha y de supervivencia emocional. La socialización colectiva de los hijos era una forma de prepararse, emocional y psicológicamente, para una posible separación, tan habitual en las condiciones de la esclavitud (Sparks, 1996). La reinvindicación de la figura de la madre –central incluso entre los poetas afroamericanos- ha sido uno de los ejes del discurso feminista, así como el énfasis en el concepto de familia negra como un locus de resistencia. Es más, en torno al concepto de familia, las feministas negras norteamericanas plantearon uno de los ejes de su discurso teórico frente a los planteamientos del feminismo blanco, que seguía hablando de la familia como uno de los ejes de la opresión de las mujeres.

"La institución africana de la maternidad, en palabras de Oyewùmí Oyewùmí, sobrepasa la propia cuestión de género, ya que es previa a lo social (o “presocial”), prenatal, postnatal y “de por vida”, por tanto no existiendo ningún equivalente para tal institución, ni rol de género similar, en el caso de los varones. Desde este punto de vista la maternidad precede a todo lo demás y, por tanto, no podemos esencializarla, ni trivializar lo que significa para las mujeres africanas desde un análisis del género.
(...)
"Ante un nacimiento, no solo aparece una entidad, sino dos, a saber: la madre proveedora (abiyamo en Yoruba) y la criatura. La muerte por parto es la mayor tragedia para la sociedad Yoruba, ya que involucra a toda la comunidad y no sólo a la mujer"
Cuenta Soledad Vieitez Cerdeño, antropóloga, en su artículo "Mujeres, género y feminismos desde África".

El antropológo Gustau Nerín explica este choque con dos anécdotas:

"Algunas mujeres europeas, cuando van a África, se sienten obligadas a exponer las ventajas de su liberación a cualquier negra que encuentren. Una turistas feminista que pasó por Guinea Ecuatorial preguntaba sin ningún pudor a todas las mujeres que encontraba si tomaban anticonceptivos. Dudo de que en su pueblo preguntase a la vecina o a la cajera del supermercado si utilizan preservativos o DIU. Otra turista de la misma especie se fue a una reserva de Kenia. La turista se pasó toda la visita tratando de convencer a las mujeres masais de que no debían tener tantos hijos: "Mirad, yo me lo paso muy bien viajando... He dado la vuelta al mundo, lo he conseguido porque no tengo hijos." Ni siquiera sospechaba que ella, para muchos mujeres africanas, era una desgraciada por el simple hecho de no tener hijos."

Dominación patriarcal de diferentes colores.

Hazel V. Carby: 
"Cabe volver a recordar, además, que los hombres negros no han sostenido las mismas posiciones patriarcales de poder que los varones blancos. Es igualmente insatisfactorio aplicar el concepto de patriarcado a situaciones coloniales diversas, ya que es incapaz de explicar por qué los varones negros no han disfrutado de los beneficios del patriarcado blanco. Hay estructuras de poder obvias en ambas formaciones sociales, coloniales y esclavistas, que son predominantemente patriarcales. Sin embargo, las formas históricamente específicas de racismo nos fuerzan a modificar o alterar la aplicación del término «patriarcado» al aplicarlo a los hombres negros. Las mujeres negras hemos sido dominadas «patriarcalmente» de formas diferentes por hombres de «diferentes» colores."

Mercedes Jabardo: 
"sostienen que una definición de las relaciones patriarcales que se centren solamente en las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres sin situarlas en el marco político y económico tiene consecuencias para la manera en que tales relaciones son vistas en la comunidad negra. Cualquier definición de opresión en el seno de estas comunidades tiene que hacer referencia al racismo."

Reproducción, aborto o fertilidad.

Hazel V. Carby:
"Al cuestionar la aplicación de los conceptos de «familia» y «patriarcado» necesitamos también problematizar el uso del concepto de «reproducción». ¿Qué significa el concepto de reproducción en una situación en la que las mujeres negras han realizado el trabajo doméstico fuera de sus propios hogares al servicio de familias blancas? En este ejemplo, las mujeres negras se sitúan fuera de la relación salarial industrial, pero aseguran la reproducción de la mano de obra en su propia esfera doméstica y, simultáneamente, la reproducción de la mano de obra blanca en el hogar «blanco». Fueron vistas simultáneamente como trabajadoras, como esposas y como madres. Las mujeres negras eran malas madres, precisamente, por su posición como trabajadoras."

Mercedes Jabardo: 
"Por lo que respecta al último de los ejes del discurso feminista, el control de la reproducción, las asimetrías entre ambos feminismos son también evidentes. Mientras las mujeres blancas han promovido sus luchas para defender el derecho al aborto, la lucha de las mujeres negras es por el control de su fertilidad. Sería recurrente volver a mencionar en este apartado las diferencias de las entidades médicas hacia unas y otras, o incluso de las políticas públicas que discriminan racialmente a las madres de los futuros ciudadanos. Mientras en unos casos se promueven campañas para incentivar la natalidad, en el otro se adoptan medidas para frenar la fertilidad."

La her-story y la his-tory.

Hazel V. Carby:
"La teoría feminista en Gran Bretaña es casi toda eurocéntrica y cuando no omite la experiencia de las mujeres negras «en casa», las sitúa en el escenario como «mujeres del Tercer Mundo», en el que sólo actúan como víctimas de prácticas «bárbaras» y «primitivas» en sociedades «bárbaras» y «primitivas».

"La herstory de las mujeres negras está entretejida con la de las mujeres blancas, pero esto no significa que sean las mismas historias. Tampoco necesitamos que las feministas blancas escriban nuestra herstory por nosotras, pues podemos hacerlo y
estamos haciéndolo por nosotras mismas. Sin embargo, cuando ellas escriben su herstory y la llaman historias de mujeres, e ignoran nuestras vidas y niegan su relación con nosotras, ése es el momento en que están actuando dentro de las relaciones racistas y escribiendo así his-tory."




Fuentes:
Feminismos negros. Una antología de Mercedes Jabardo (ed.) Descarga libro completo aquí:

http://www.traficantes.net/index.php/content/download/30935/288567/file/Feminismos%20negros.pdf

http://www.ankulegi.org/6-feminismos-en-la-antropologia-nuevas-propuestas-criticas/
 http://www.ankulegi.org/wp-content/uploads/2012/03/0603Jabardo.pdf

"Blanco bueno busca negro pobre" Gustau Nerín.
https://www.youtube.com/watch?v=UOfG0N-92p0
https://vimeo.com/124242072