sábado, 23 de noviembre de 2013

Mala mujer: las trabajadoras sexuales.

"Hace unos años, del senado de nación nos pidieron un informe técnico sobre el trabajo sexual, y yo dije que dado que formaba parte de un equipo, me gustaría ir con alguna que otra persona de mi equipo. Cuando me preguntaron con quien iría, dije que iba a ir con Margarita, me dijeron ¿qué es socióloga, psicóloga? Y dije "no no, es trabajadora sexual." y hubo un gran silencio del otro lado, y dicen "ah, ¿ahora le dicen así?"" Dolores Juliano, antropóloga.

"Yo dignifico cualquier trabajo que haga. Ningún trabajo me dignifica a mi" Margarita Carreras, trabajadora sexual. 

"Muchos clientes lo único que esperan es compañía ¿En qué mundo vivimos que la gente paga por tener compañía con la excusa del sexo?. Cualquier chica en la calle o en un club te dirá que se pasa más tiempo hablando que en la práctica sexual." Montse Neira, licenciada en Ciencias políticas y trabajadora sexual.


Dolores Juliano.



"En nuestro país, hay 92 hombres que delinquen por cada ocho mujeres que
delinquen. Entonces, lo que a mi me interesaba era saber por qué hay tan pocas mujeres presas.
¿Cómo nos arreglamos no solamente para mantener un techo sobre nuestras cabezas, sino sin faltar gravemente a la ley? ¿cuáles son estas estrategias de supervivencia?

La estrategia a la largo plazo que utilizan las mujeres es capacitarse. Si una mujer con título universitario gana lo mismo que un hombre que solo tenga estudios primarios, una de las posibilidades es sobrecapacitarse. Si para ganar un sueldo mínimo hay que estudiar mucho, pues se estudia mucho. Hay mayor cantidad de mujeres que llegan al doctorado, en todo el mundo, en el mundo islámico también. Pero con la crisis, tengas la titulación que tengas, no encuentras trabajo. Las chicas normalmente aceptan trabajos por debajo de su capacitación, mal pagados, economía sumergida, a tiempo parcial...

Otras estrategias son las redes femeninas de apoyo. Las abuelas nos hemos quedado con los niños porque la hija o la nuera tenía que trabajar, es tan frecuente que lo vemos normal. La vecina que compra pan para todas las vecinas de la escalera... En muchos casos han organizado comedores poniendo en común lo que todos tienen para comer, o préstamos de pequeñas cantidades de dinero...

También existe la posibilidad de utilizar para sobrevivir nuestra condición de mujer. No estaba pensando en el trabajo sexual, sino en el matrimonio. "Lo que conviene a una chica es un buen matrimonio" ¿y qué significa eso? casarse con alguien que tuviera recursos económicos para mantenerla a ella y a los hijos. También está la donación de óvulos, que implica una intervención quirúrgica nada agradable.

Cuando todo esto falla, el muchacho iría a una esquina a pegar un tirón de un bolso y la muchacha iría a la esquina a ofrecer servicios sexuales. Suelen recurrir al trabajo sexual como una opción al delito.

¿Tú quieres decir - se preguntaría un marcianito- que las mujeres se toman tantas molestias para no delinquir, cuando lo único que les amenaza es la cárcel, que no implica más sanción que la pérdida de libertad??
La razón es por la gran estigmatización de la sociedad. En el caso de los hombres, por su modelo de masculinidad tienen incluso prestigio por haber estado en la cárcel. El problema de la mujer no es dentro de la cárcel, sino fuera. Es lo que más desestructura los vínculos sociales, familiares. El 95% de los presos hombres que salen de la cárcel se encuentran a la pareja que se ha hecho cargo de sus hijos. En el caso de la presa, los vínculos de pareja se deterioran más rápidamente, tienen muchas menos visitas, pierden la tutela de sus hijos porque las parejas no suelen hacerse cargo. La mirada social es mucho más dura para las mujeres presas que para los presos, te conviertes en ex-presidiaria públicamente.

¿Pero cual es la mejor opción, que te frían o quemarte? Con la prostitución
se manejan con cierta autonomía, pueden jugar con la idea de que la familia no se enterará, y es una opción para ganar dinero. El trabajo sexual abarca una cantidad de actividades muy amplias.

Sería necesario conocer y respetar las estrategias que utilizan las mujeres para evitar delinquir evitando transformar en delito lo que ellas hacen precisamente para no delinquir, con lo cual, les complicamos muchísimo más la vida."

Montse Neira.


"Fue a lo largo de la carrera que empecé a tener unas referencias y unos conocimientos cuando empecé a cuestionarme muchas cosas y a pensar que porqué tenía que estar escondiéndome de todo el mundo si yo no estaba haciendo nada malo, si no era una delincuente. Hace apenas seis años que estoy dando la cara, he estado 15 años escondiéndome cual criminal. Aquí tenemos esta idea judeocristiana que el sexo tiene que ser por amor, en familia, y si ya lo haces por dinero es lo peor."

"El mito más problemático es el tema de la trata, y hay que saber diferenciar que eso no es prostitución, es violación. Se dice que el 90% de las mujeres que se dedican a la prostitución son esclavas, cuando la Secretaría de Igualdad señala que es al revés. Otro es el tema de los clientes, que si son maltratadores, violadores... Hay algunos que deberían castrarse, pero hay de todo, y las mujeres tenemos nuestra capacidad de decisión: ¡que vengamos del mundo de exclusión social no significa que seamos tontas! Está también el perfil del hombre rescatador "es que tú no deberías estar en la prostitución" ¿y para ser esposa sí?, pues yo no quiero ser esposa!"

"Queremos ser sujeto de derecho, no objeto de derecho!"

Margarita Carreras.

"Es por la hipocresía que existe en la sociedad y por la educación que nos han
dado tan restrictiva. Hay muy poca gente en este mundo que tenga un trabajo que le guste y le paguen mucho dinero por ello. El resto de las personas trabajamos en cosas que eventualmente encontramos por la necesidad del dinero que necesitamos para vivir y para llevar a cabo nuestro proyecto de vida."

"Hay que verlo como una persona que está trabajando en un trabajo que ha elegido libremente, y como en este país no hay ayudas para las madres, ni hay ayudas para familias monoparentales, y con los sueldos que tenemos, yo no puedo llegar a final de mes." "Mi trabajo no es un delito ni una infracción, es una relación de dos personas mayores que llegan a un pacto de comportamiento por dinero o conveniencia»

"Es muy difícil que se entienda que no es un trabajo terrible, a veces es desagradable, a veces no, como todos los trabajos. Si realmente se molestaran en hablar con nosotras, seguramente todos sus miedos y frustraciones no llegarían al extremo que llegan porque verían que somos personas tan normales como ellos."

"Nunca he entendido lo que significa reinsertar. ¿Que es que yo me comporto como una salvaje?" "No necesito que me salven, yo lo que necesito son soluciones reales a problemas reales"
"¡Hablan de limpiar las calles como si nosotras fuéramos basura!"

Carmela.


"Pero lo que más me molesta, más que esta ignorante, envidiosa e hipócrita sociedad, son esas discusiones psicológicas, que también en parte se realizan en la “escena” de izquierdas o feminista. Allí se nos trata como las “pobres” prostitutas, golpeadas por sus chulos y violadas por sus malos y perversos clientes (...).
A menudo me pregunto de dónde sacará esa gente sus conocimientos, ya que ninguna de estas compañeras o compañeros me han preguntado por qué prefiero trabajar de pie en la calle a sentada en una oficina.
Para mí esto invalida a quien dice luchar por la libertad y la revolución, porque no me reconocen como ser individual el derecho y la capacidad de tomar mis propias decisiones, y me imaginan como una persona tonta, débil y digna de compasión."

Dolores Juliano puntualiza: "Preguntamos si habían sido objeto de violencia en los últimos meses y por parte de quien, y nos encontramos con que la inmensa mayoría de las denuncias se referían a las instituciones, fundamentalmente la policía, los guardianes del orden, las instancias administrativas,"
"Yo creo que hay que ir a una valoración en la cual lo que se valore de las personas son realmente sus conductas de sociabilidad, (...) nadie es más o menos digno porque utilice de una manera u otra su aparato genital, esto no es significativo desde el punto de vista de la dignidad de ningún ser humano."




"Además, existe una gran diferencia: nosotras las putas abrimos las piernas y dejamos a un integrante de esta sociedad que haga lo que nosotras queramos, y nada más. Una sociedad que gracias a su trabajo asalariado posibilita un sistema que atormenta y mata personas y animales, que con el dinero de sus impuestos financia guerras, que destruye el medio ambiente y bueno, todo lo demás que vosotros ya deberíais saber mejor que yo, que no soy más que una tonta, inmadura e inútil puta. 
Y la moral, o moraleja de esta historia no existe, ya que su moral es asquerosa. 
¡A la mierda con su moral!" Carmela.

Fuentes:
"Una mala mujer" Montse Neira.
http://prostitucion-visionobjetiva.blogspot.com.es/
http://vimeo.com/9319935#at=0
http://grupobifurcacion.wordpress.com/2012/05/30/su-moral-es-asquerosa/
http://gara.naiz.info/paperezkoa/20111030/300197/es/Te-multan-ofrecer-servicios-retribuidos-o-sea-si-es-gratis-no
http://masala.cat/entrevista-a-dolores-juliano-antropologa-especializada-en-temas-de-genero-la-discriminacion-sobre-el-trabajo-sexual-en-estos-momentos-esta-muy-ligada-con-la-cuestion-de-la-extranjeria-de-las-m/
http://www.ivoox.com/la-prostitucion-al-descubierto-los-dos-de-audios-mp3_rf_998656_1.html
http://kuartoscuro.podcast.es/descarga/podcast_42377.mp3
http://www.feministas.org/IMG/pdf/Mesa_redonda_Hetaira.pdf
http://podcasts.ivoox.com/laprostitucionaldescubiertolosdosd-canalextremadura-ivoox998656.mp3?Expires=1385223967&Signature=IYvcWivnv6SEY7NHskz3hLtzUeJK1AtFkdyOq8ALWJDu9qcASGh-dibS8kC2AQPzs6BURSO~af2f1udRAlMBF-EMuv-rr7w0WXuhC2AvD3sz5xpLPUt7QrITNx-0RldNG73jkYzmYLPUGnU8Z2zcXAsj3sPz7X~Xw3VthnSDUls_&Key-Pair-Id=APKAJE4MXT5SH6SQ5UGA

domingo, 17 de noviembre de 2013

El latido de la tierra: la percusión del tambor.

Una enorme cantidad de literatura etnográfica cita los muchos y variados usos del tambor en la mayoría de las culturas del ancho mundo, especialmente en los rituales y las ceremonias relacionados con ciertas celebraciones anuales, como la cosecha y la siembra, curaciones y sacrificios, solsticio y equinoccio, ritos de paso, procesiones, la caza o la guerra, etc.

"El tambor chamánico se distingue de todos los demás instrumentos en que producen 'la magia del sonido' precisamente por el hecho de que permite la experiencia extática" aseguraba Mircea Eliade.
 
El antropólogo R. Needham declaró que "la descripción más común, que se encuentra una y otra vez en la literatura etnográfica, dice que el chamán toca el tambor para establecer contacto con los espíritus". "Se ha descubierto que en todo el mundo la percusión, cualquiera que sea la forma en que se produzca, permite y acompaña la comunicación con el otro mundo".

Existen muchas teorías y especulaciones sobre la relación de este instrumento y el trance, pero todavía no se sabe con seguridad si es parte del condicionamiento cultural o del biológico/neurológico. Muchos americanos nativos se refieren al sonido del tambor como al "latido de la tierra"...

El antropólogo Wolfgang Jilek, cuando investigaba las frecuencias contenidas en las danzas rituales de los indios salish, descubrió que la frecuencia predominante en el ritmo de los tambores era la misma frecuencia de las ondas tetha en el cerebro humano. Propuso la hipótesis de que esta frecuencia sería la ayuda más eficaz para entrar en un estado de conciencia alterada.


Desmond Morris escribía en su famoso libro "El mono desnudo" que "No es casualidad que la mayor parte de la música y de las danzas populares tengan un ritmo sincopado. También aquí, los sonidos y los movimientos devuelven a los actores al mundo seguro del útero." "Nos mecemos cuando sentimos angustia. Oscilamos hacia delante y hacia atrás sobre los pies cuando nos enfrentamos con algún conflicto. La próxima vez que vean ustedes a un conferenciante oscilando rítmicamente a un lado y otro, comprueben si sus oscilaciones se producen al mismo ritmo que los latidos del corazón. Dondequiera que vean inseguridad, hallarán, posiblemente, el ritmo tranquilizador del corazón, envuelto en cualquier disfraz".

"El latido de la montaña" es el título de una película sobre el Taiko. Taiko, en japones, significa literalmente gran tambor,“Tai” grande, y “Ko” Tambor, y básicamente tiene un diámetro de poco más de 1 metro, se toca con unos palillos llamados bachi, aunque hay también varios tipos de taikos.

"El intenso sonido del tambor penetra en lo más hondo de los hombres. El solemne sonido del tambor abre el corazón de los hombres. La poderosa vibración del tambor puede despertar el alma de los hombres" dicen en la película.

En el Japón tradicional, el Taiko era un símbolo de la comunidad rural, era un instrumento sagrado. Se creía que al imitar el sonido del trueno, el espíritu de la lluvia se vería obligado a entrar en acción.
Cuando era tiempo de cosechas era tocado alegremente en agradecimiento. En la guerra lo usaban intimidar a los oponentes, elevar la moral de las tropas y ordenar el ejército en el campo de batalla en pleno combate.
En el sentido religioso utilizaban el Taiko para representar la voz de Buda, para elevar plegarias y comunicarse con los dioses. Los monjes shintoístas lo empleaban como medio de transmisión y meditación.



En sus rituales, los chamanes sami (llamados noajdde o noaiti) utilizan el canto, acompañado por la percusión del tambor. Gracias a la monótona cadencia que genera, entran en trance para abandonar su cuerpo y acceder al mundo de los espíritus. Para acceder a él, utilizaban a modo de mapa del otro lado los dibujos del tambor, que se convierten en una suerte de guía. Cuando los monjes cristianos vieron como usaban el tambor, rápidamente los confiscaron y los quemaron en grandes hogueras.



Para los mapuches, el kultrün es el instrumento más sagrado e importante de su cultura. Literalmente, el universo y la síntesis del mundo están contenidos en ese madero ahuecado y recubierto con un cuero de chivo. Es inseparable de las machis (autoridades espirituales) y permite la comunión o conexión con sus divinidades. El kultrün es una palabra compuesta del mapudungún (lengua mapuche) que significa instrumento del eco. El sonido monocorde de este emblemático instrumento permite a la machi entrar en trance durante su invocación y contacto con las divinidades que pueblan el intangible y mítico mundo mapuche.



El chamán siberiano nunca abandona su tambor, elemento fundamental en todas sus ceremonias, no sólo para llamar a los espíritus sino para obtener energía vital o entrar en trance. Estos tambores son redondos en el Norte, y de forma oval en el Sur de Siberia, hechos de piel de reno o caballo, con el bastidor de madera o de junco trenzado.

"Qulutanguaq cerró los ojos y se concentró, estaba intentando comunicarse con los ancestros. (...).Tras cinco minutos de preparación, cogió el tambor (...) Finalmente, las primeras notas empezaron a  salir de su garganta. Balanceándose, movía de derecha a izquierda el propio instrumento. El ritmo se fue acelerando (...) El espectáculo me dejaba perplejo. No podía quitar los ojos de aquel hombre que me regalaba un momento mágico e inolvidable" cuenta el antropólogo Francesc Bailón sobre la danza del tambor "inngiit" de los inuit.





La txalaparta es un instrumento y una antigua forma de hacer música del País Vasco, y es interpretada en alternancia entre dos txalapartaris que improvisan. El instrumento consiste en uno o más tablones de madera colocados horizontalmente sobre un material mullido, un par de soportes para sujetarlos que pueden ser dos cestos boca abajo, dos sillas o dos cajas, y cuatro palos troncocónicos de madera con los que se golpean verticalmente los tablones. Sus toques fundamentalmente están relacionados con las celebraciones de finalización del trabajo de elaboración de la sidra, utilizando un tablón de la prensa para tocar. 

Además de la txalaparta, hay otras variantes que relacionan estrechamente la percusión con los ritmos de trabajo y las celebraciones de finalización de trabajos comunales. Al realizar el trabajo de picar el tojo, se golpea haciendo diferentes combinaciones con los golpes dados y de ese modo surgen la Ote-jotzea (picar tojo). Los toques de kirikoketa se realizaban en la fiesta para celebrar la finalización de la tarea de pisado y prensado de la manzana de elaboración de la sidra, utilizando para golpear los tablones las mazas y martillos de madera usadas para golpear las manzanas. Ttinbilin-ttanbalan está relacionado con la costumbre generalizada de celebrar la colocación de la viga cumbrera en la construcción de la nueva casa, y haciendo sonar herramientas de obra como cinceles y palancas.





En la Santería o religión Yoruba un tamborero "jurado" tiene un grado alto dentro de la jerarquía santera, debido al poder que tiene de comunicarse por medio del ritmo o toque con las deidades, además de conseguir la posesión en los creyentes y ayudar a que "baje el santo". Algunos pueden reconocer al orisha que tiene un santero que entra en el toque y así cambiar el ritmo para saludar a la deidad.
“Los tambores batá y su música han sobrevivido más de 500 años, viajando desde Nigeria a Cuba y después a los Estados Unidos. Su historia es un testamento del poder y la profundidad de la religión y la cultura. Contar la historia del batá necesita hablar de la religión y la cultura porque el batá no es sólo un instrumento musical, ni su música es sólo música”, explicó la investigadora María Teresa Linare.




Antes de las masacres, en Ruanda, los tambores sólo podían ser tocados por algunos hombres, cuidadosamente seleccionados. Hoy en días las mujeres tamborileras de Ingoma están reconocidas internacionalmente, han realizado giras por todo África, Europa y Estados Unidos. A la vez que un modo de dar recursos a las mujeres participantes, es una forma de terapia colectiva que, a través de la creación y del arte, ha ayudado a la sanación de este grupo de mujeres.



Sin embargo, el "udu" era únicamente tocado por mujeres. Este instrumento fue creado por el pueblo Igbo y el Hausa de Nigeria. Udu significa "paz" o "vasija". Es un jarrón de agua con un agujero más, y era tocado por mujeres con fines ceremoniales. Tradicionalmente, a los hombres no se les permitía hacer cerámica en la creencia de que les volvía impotentes. La arcilla utilizada para hacer udus es recogida por las mujeres de lugares sagrados, secretos, donde la presencia de un hombre sería considerado como una violación grave. 



El Garamut es un tambor de hendidura de gran tamaño, de una sola pieza de madera, de los Maramba de Papua Nueva Guinea. En rituales, es percutido por el ejecutantes con la ayuda de unos palos o baquetas, y es muy común que suenen en conjuntos de dos o mas ejemplares.Estos tambores son utilizados durante miles de años como el único medio de comunicación. Cada adulto tiene una señal individual o un mensaje. Esta señal tiene sus secciones: una introducción, una sección principal y una conclusión. Se comienza con el roce de la parte interior de una hendidura en el registro, luego una serie de latidos exigiendo atención y luego un golpe si es hombre o dos para mujeres, golpes que indican sexo de la persona que llamó.

El Garamut también se utiliza con fines rituales y tiene señales de rituales asociados a la misma. Tiene representaciones totémicas de cada clan, los siete clanes de la Sociedad Maramba. Estos tótems representan simbólicamente un animal, un lago, un lugar sagrado, un pájaro o una serpiente de cada clan. 


Además, la Garamut se ha utilizado como un medio de comunicación durante el sistema colonial o y como un Sistema de Kiap (grito de combate o espíritu de lucha).



"La vida tiene un ritmo, está en constante movimiento. 
La palabra para el ritmo de las tribus Malinké es Foli. 
Es una palabra que abarca mucho más que tocar el tambor, el baile o el sonido. 
Se encuentra en cada parte de la vida cotidiana. 
En esta película no sólo se escucha y se siente el ritmo, también se ve. 
Es una extraordinaria mezcla de imagen y sonido que 
alimenta los sentidos y nos recuerda a todos 
lo esencial que es." Thomas Roebers y Floris Leeuwenberg.
¡No hay movimiento sin ritmo!



El latido del agua:
http://www.youtube.com/watch?v=pEgJhfWKq4A
http://www.youtube.com/watch?v=C7ba1CNOLiI

Fuentes:
Documental sobre Mamady Keita, el djembe y los ritmos malinkes: https://www.youtube.com/watch?v=xSKSvePtOUE
http://japonenunatazadete.wordpress.com/2008/01/29/442/
Francesc Bailón "Los poetas del Ártico"
Angeles Arrien: "Las cuatro sendas del chamán"
Mircea Eliade "El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis."
 http://yossersanterocubano.es.tl/Tambores-Bat%E1.htm
http://despuesdelapaz.periodismohumano.com/2013/03/22/ingoma-nshya-tambores-que-curan-mujeres-en-ruanda/ 
http://www.pngbuai.com/600technology/information/waigani/drums/WS97-sec7-Norman2.html 
http://www.euskomedia.org/aunamendi/132599 
http://www.soundjunction.org/whydoonlywomenmakeudus.aspa?NodeID=0

sábado, 9 de noviembre de 2013

Los ritos como terapia de grupo: el animal ritual de Freud.

"Nada se asemeja más al pensamiento mítico que la ideología política."
Claude Lévi-Strauss, antropólogo.

*Extractos del libro "Pureza y peligro. Un análisis de los conceptos de contaminación y tabú", Mary Douglas.

"En cierta ocasión, cuando una banda de bushmen kung (sudáfrica) hubo celebrado sus ritos de lluvia, apareció en el horizonte una pequeña nube, creció y se oscureció. Entonces cayó la lluvia. Pero los antropólogos que preguntaron si los bushmen consideraban que el rito había producido la lluvia, fueron objeto de irrisión general.

¿Hasta qué grado podemos ser ingenuos con respecto a las creencias de los demás? Los dinka celebran una ceremonia anual para curar el paludismo. La ceremonia se calcula para el mes en que se espera que el paludismo va a disminuir de intensidad. El oficiante terminaba apremiando a todos a que acudieran regularmente a la clínica si esperaban sanar.

Es evidente que esperan que los ritos de la lluvia van a producir lluvia, que los ritos de curación van a apartar la muerte, que los ritos de la cosecha van a rendir fruto. Pero la verdadera eficacia reside en la acción misma, en las aseveraciones que produce y en la experiencia que porta su sígno.

En cuanto animal social, el ser humano es un animal ritual. Si se suprime
el rito bajo cierta forma, no deja de surgir en otras. Sin las cartas de pésame, los mensajes de enhorabuena, y sin postales de vez en cuando, la realidad de un amigo distante no constituye una realidad social. Es imposible mantener relaciones sociales sin actos simbólicos.

Los psicólogos han hecho correr mucha tinta acerca de las ideas de contaminación de los yurok. Estos indios del Norte de California, que vivían de la pesca del salmón en el río Klamath, parecían haber estado obsesionados por el comportamiento de los líquidos, si es que puede decirse que sus reglas de contaminación expresaran una obsesión. Tenían cuidado en no mezclar el agua buena con la mala, en no orinar en los ríos, en no mezclar el agua de mar con el agua dulce, y así sucesivamente.

Los bemba creen que la contaminación por adulterio se transmite mediante el fuego. Por lo tanto, el ama de casa cuidadosa parece vivir obsesionada por el problema de proteger el fuego de su hogar contra la profanación adúltera y menstrual y contra los homicidios. Es difícil exagerar la fuerza de estas creencias o el grado en el que afectan la vida cotidiana. En cualquier aldea, a la hora de cocinar, se envía a los niños acá y allá en busca de «fuego nuevo» que piden a las vecinas que se encuentran en estado de pureza ritual.
En Nysalandia, entre los yao y los cewa, existe un sistema similar de creencias con respecto a la contaminación de la sal.

Cuando meditamos honradamente acerca de nuestros afanosos fregados y limpieza, nos damos cuenta de que no estamos precisamente intentando evitar las enfermedades. Si mantenemos los objetos de limpieza del baño lejos de los objetos de limpieza de la cocina, esencialmente estamos haciendo lo mismo que la mujer bushman cuando acaba de llegar a un nuevo campamento. Ella escoge el lugar donde va a colocar su fuego y planta un palo en el suelo, que determina su lado izquierdo y derecho. Así, el hogar se divide entre alojamientos masculinos y femeninos. Tanto nosotros como el bushman justificamos nuestros actos para evitar la contaminación por el miedo al peligro. La diferencia entre ellos y nosotros no estriba en que nuestro comportamiento se basa en la ciencia y el de ellos en el simbolismo. Nuestra conducta porta igualmente un significado simbólico. Entre nosotros, la contaminación guarda relación con la estética, la higiene o la etiqueta.

El pastor dinka que vuelve a casa apurado para la cena, anuda un haz de hierba a la vera del camino, símbolo de retraso. De este modo, expresa externamente su deseo de que se retrase la cena. El rito no supone una promesa mágica de que ahora llegará a tiempo. No se dedica a haraganear: redobla su prisa. Ha hecho que su atención se enfoque sobre su deseo de llegar a tiempo. 
Nosotros, cuando hacemos nudos en un pañuelo (como señal para recordar algo), no estamos sometiendo nuestra memoria a la magia.

Los ritos ejercen poder en la vida social.

La metáfora del dinero resume admirablemente lo que queremos aseverar acerca del rito. El dinero mediatiza las transacciones; el rito mediatiza la experiencia. El dinero ofrece un canon para medir el valor; el rito clasifica las situaciones, y así ayuda a valorarlas. El dinero establece un vínculo entre el presente y el futuro, lo mismo hace el rito. El dinero es tan sólo un tipo extremo y especializado del rito. El dinero sólo puede cumplir su papel de intensificar la interacción económica si el público cree en él. Si la fe en el dinero se quebranta, la moneda es inútil. Lo mismo ocurre con el rito; sus símbolos sólo pueden tener efecto mientras inspiren confianza. Sabemos muy bien que los símbolos ejercen poder en la vida social; la analogía con el dinero ofrece un ejemplo: ¿Pero acaso el tipo de descuento de los bancos tiene algo que ver con las curaciones shamanísticas? Los psicoanalistas pretenden efectuar curaciones por medio de la manipulación de símbolos.
 
Debo ahora citar dos maravillosos trabajos que han de poner en crisis el escepticismo. Uno de ellos es el análisis que hace Turner de una curación shamanística ndembu. Los síntomas eran palpitaciones, fuertes dolores en la espalda y una debilidad que reducía a la impotencia. El paciente estaba igualmente convencido de que los demás habitantes de la aldea se habían vuelto contra él y se retiraba totalmente de la vida social. De este modo, se daba una mezcla de perturbaciones físicas y psicológicas. El médico procedía a investigar todo lo que podía acerca de la pasada historia de la aldea, dirigiendo sesiones durante las cuales todo el mundo era alentado a discutir sus malquerencias para con el paciente, mientras que él, por su lado, ventilaba las quejas del enfermo contra ellos. Finalmente, le extraían la muela al paciente que sangraba hasta el punto de desfallecer. Alegremente lo felicitaban por su restablecimiento y se felicitaban unos a otros por la participación que habían tenido en la curación. Razón tenían de alegrarse pues el largo tratamiento había puesto al descubierto las principales fuentes de tensión que había en la aldea. En el futuro, el paciente podía desempeñar un papel aceptable en los asuntos comunes.

Se nos muestra un caso de experta terapia de grupo. La maledicencia y la envidia de los aldeanos, simbolizados por la muela en el cuerpo del hombre, se disolvían en una ola de entusiasmo y solidaridad. En conclusión, dice Turner: "Despojada de su aspecto sobrenatural, la terapia ndembu bien puede dar lecciones a la práctica clínica occidental. Pues se podrían aliviar muchos casos de enfermedad neurótica si todos aquellos que se encuentran implicados en sus redes sociales pudieran juntarse y confesar públicamente su mala voluntad con respecto al paciente y aguantar a su vez la exposición de sus quejas contra ellos."

Lévi-Strauss ha analizado el canto de un shamán cuna, que suele cantarse para aliviar un parto difícil. El médico no toca al paciente. El efecto del sortilegio es su recitación. El shamán, sale de viaje (en el canto) hacia la casa de Muu, poder que es responsable del feto, que ha capturado el alma de la paciente. El canto describe la búsqueda, los obstáculos y peligros y victorias de la banda del shamán hasta que entablan finalmente batalla contra Muu y sus aliados. Ya conquistada Muu y liberada el alma cautiva, la madre parturienta da a luz a su criatura y el canto termina. El interés del canto está en que los hitos del viaje del shamán hacia la morada de Muu son literalmente la vagina y el útero de la mujer preñada, en cuyas honduras lucha él finalmente por ella y obtiene la victoria. Por medio de repeticiones y de detalles minuciosos, el canto obliga a la paciente a prestar atención a un relato elaborado de las dificultades en su alumbramiento.

La curación consistiría entonces en hacer inteligible una situación emotiva; y en hacer que la mente consienta en dolores que el cuerpo se niega a soportar. No tiene importancia el hecho de que la mitología del shamán no corresponda con la realidad objetiva: el paciente cree en ella. Los poderes protectores y los malignos, los monstruos sobrenaturales y los animales mágicos forman parte de un sistema coherente que da base a la concepción indígena del universo. La paciente los acepta, o más bien nunca ha dudado de ellos. Lo que no acepta es este dolor incoherente y arbitrario que es un elemento intruso en su sistema.*

Estos ejemplos deberían bastar para quebrantar un menosprecio, demasiado complaciente, hacia las creencias religiosas de los primitivos. 

No es el absurdo Alí Babá, sino la figura magistral de Freud, el modelo para apreciar el rito primitivo."

Mary Douglas, antropóloga.

* Algo parecido realizaban tradicionalmente las mujeres del sur de la India a través del canto carnático, que es como se llama al canto clásico de este lugar del mundo. El obstetra francés, Frédérick Leboyer importó este tipo de parto en los años 60, cuando observó que las mujeres allí se preparaban a este doloroso momento cantando. Aquellas mujeres conseguían dilatar rápidamente y nunca hablaban de dolor en el parto, sino de intensidad. Son vocalizaciones que dejan descansar la parte racional del cerebro, como en la meditación. Se toma conciencia de la respiración abdominal, mientras se estimula la garganta y se relaja el canal vaginal, ambos conectados celular y energéticamente.


Pureza y peligro. Un análisis de los conceptos de contaminación y tabú, Mary Douglas